MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS
LA IGLESIA PIDE A SU FELIGRESIA SUFRIR EN VIDA PARA GOZAR YA MUERTOS
Según las reformas peñanietistas, que el realidad, sólo serán protocolo para aparentarle al capitalismo que “ya somos de los suyos”, de acuerdo a la ley, las limosnas, la donaciones y quizá hasta las narco limosnas, ya serán fiscalizados por el Sistema de Administración Tributaria (SAT), seguramente la idea del presidente Enrique Peña Nieto, aprobadas ciegamente por los legisladores del PAN y PRI así como con el voto diputados de partidos minúsculos, se está refiriendo a los ingresos de la iglesia católica, ya que de extenderse esa reforma tributaria a las iglesias de otras denominaciones religiosas, los egresos de los feligreses tendrá que ser más drástico, pues si en la actualidad ya son sujetos doble paso de charola más obligados a pagar el 10% de su salario, seguramente se les querrá cobrar los impuestos que por esos ingresos se les cobrará. La regla de fiscalizar esos ingresos eclesiales es aceptable, pues han sido las iglesias que usurpando el nombre de Dios y lucrando con el pecado y otras cosas, se han hecho millonarios y poderosos y sobre todo cuando se alían a los hombres en el poder. Pero el caso es que nada de eso será aplicado; al gobierno no le convendrá molestar el avispero como lo hicieran Plutarco Elías queriendo desterrar a los cristeros. Los hombres en el poder, saben y muy bien, que los señores de la sotana son uno de los agentes ideológicos más poderosos y grandes aliados para la consecución de votos. Las iglesias, son realmente aliados oscuros de los gobernantes y enemigos de las clases humildes, a los que se les lava el cerebro diciéndoles que en vida hay que sufrir para gozar ya muerto y mientras tanto Carlos Marx decía que “la religión es el opio de los pueblos” y cuánta razón tenía ese pensador comunista. Sin embargo, puede afirmarse que la iglesia católica, en México, nunca ha respetado los preceptos constitucionales, pues el 24 y 32 constitucionales siempre fueron y serán letra muerta porque al gobierno le conviene tener un pueblo idiotizado por las religiones y creencias dogmáticas que le permiten manejar los grandes conglomerados a través de la Iglesia, misma que cobra y seguirá cobrando muy caro las facturas.
LA LEY “GARROTE”, IGNORANCIA TOTAL DE LEGISLADORES CHIAPANECOS
Desconozco a ciencia cierta el “ideólogo” de esa “iluminada” idea de elevar a rango constitucional en Chiapas, utilizar la fuerza pública contra manifestaciones que la constitución federal garantiza en su artículo noveno. Pobre legisladores estatales pues aparte de tener un cerebro aserrín manchado con aguas negras, todavía se dan el lujo de considerarse como los plus ultra y esas cualidades únicas los hace a aprobar tantas barbaridades que sorprenden al mundo, no por lo trascendente, sino por lo vergonzoso que resulta mencionarlo. La ley del “garrote”, como la bautizaron algunos colegas, es realmente el límite de las estupideces, pero eso no abruma a los remedo de legisladores locales, quienes, debido a esa grandeza excepcional que traen por naturaleza, ya están siendo candidateados para relevar a diputados federales. En Chiapas, existe cuantioso número de reformas que hacer sobre todo en el ámbito civil y penal, pero no puede esperarse más de esos señores que son producto del dedazo más no de su capacidad y convocatoria. En fin, pareciera que en México, hay que nacer bruto, descerebrado y tonto en grado extremo para poder llegar a cualquiera de las curules, de lo contrario es casi imposible; afortunadamente los que están en esos puestos, en su mayoría nunca han sabido dónde están ni quiénes son, pero el día que un verdadero legislador, emanado de las bases sociales arribe, causará una revolución en todos los aspectos de la vida diaria. Así es que la ley del garrote fue eliminada y no porque los legisladores se hubieran dado cuenta sino porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación, consideró esa medida como inconstitucional y lesiva para los derechos humanos.
EL SALARIO MINIMO, SIEMRE HA SIDO UNA BURLA A LA CLASE OBRERA
Luego que el jefe de gobierno del D.F., Miguel Mancera propusiera incrementar el salario mínimo de 67.29 a 80 pesos, fueron los propios priístas y los voraces empresarios e industriales quienes pusieron el grito en el cielo argumentando que, con ello, algunas empresas pudieran irse a la quiebra por una falta de equilibrio en el capital y el trabajo. La verdad es que el argumento, realmente no es nada válido, pues desde hace más de 34 años, el salario mínimo ha venido siendo el más miserable después de Haití y han sido los empresarios e industriales aquellos que se han hecho multimillonario con la explotación de la mano de obra y el libre aprovechamiento de la plus valía. El salario mínimo que es el que ganan o se les paga a un promedio de 16 millones de trabajadores ha dejado brechas de miseria y explotación en la clase obrera, quienes realmente no pueden costear una de las necesidades más ingente. Donde quiera, tanto los empresarios como el presidente Peña Nieto, se escuchan los halagadores discursos de ellos en donde afirman que el nivel de crecimiento ha subido considerablemente y sobre todo en el rubro automotriz y otras, pero solamente eso, no se escucha de mejorar el salario y menos que haya el pago de mejores prestaciones.
CHISPERO EN CRÍTICA
UNIFORMES VERDES
Según lo dicho por el gobernador Manuel Velasco, será algo así como 500 millones de pesos que el Estado erogará para la compra de uniformes escolares a alumnos de educación básica. Lo que no se sabe a ciencia cierta es que si también alcanzarán los de educación media superior debido a que hoy, el nivel medio superior también ya pasa a ser básico y obligatorio por el Estado. Las críticas ya se han dejado sentir por el color verde que serán esos uniformes; claro, aludiendo al color del partido en el poder. El caso es que algunos inconformes no deben fijarse en el colmillo de caballo regalado y sobre todo en las áreas donde se ubica la gente más humilde donde comprar un uniforme es toda una proeza, donde lo importante es tener. Es obvio que algunos directores estarán totalmente en desacuerdo no tanto por el color sino con la regalía porque es allí, precisamente, donde vendedores de uniformes y directores de escuelas hacen sus buenos pesos, quizá sean ellos los que han dejado correr el rumor de la presunta inconformidad, pero en fin, todo lo que es regalado no hay que ponerle caras.
