MICHOACAN; SIETE AÑOS DE CASTIGO Y HUMILLACION OFICIAL
• Mamá Rosa hacía el trabajo del que el Estado se deslinda.
• El Michoacanazo, otro golpe letal.
• Las autodefensas, es el producto de la anarquía y abandono.
Te dejo el encargo, sigue mis políticas porque son consignas mayores y compromisos de los presidentes para con el gran capital; ahh y no te olvides de seguir “aporreando” los rebeldes y desobedientes de mi tierra. Pareciera que bajo esta consigna, el gobierno panista de Felipe Calderón entregó los bártulos a su sucesor Enrique Peña Nieto. Durante más de siete años, el pueblo de Michoacán ha sido víctima ha sido ferozmente golpeado por el gobierno de la República, bajo el escudo del combate a muchas cosas (narcos, rebeldes, abusos). Habría que subrayar con negritas, que la desgracia que padecen los habitantes de aquella entidad, quizá no atañe a todos, pero al decir Michoacán, en ese Estado, mientras sea blanco de los embates del gobierno federal y de la prensa amarillista, nadie, sean extranjeros o nacionales, querrá ir a pasear en ninguno de sus municipios, menos que pretendan invertir capitales y eso hace que su producción sea casi nula, el flujo de capitales esté ausente lo que trae una pobreza extrema derivado de la falta de empleos. El comercio empezó a morirse y la emigración de sus habitantes es espantosa y aunado a eso, los asesinatos en serie, los abusos oficiales, las detenciones en masa y toda una retahíla de acciones que constituyen un acoso oficial contra el pueblo que ha perdido la capacidad de asombro y hasta perdido la fe y la confianza de que un día retornarán las épocas de bonanza. El 11 de diciembre del 2006, el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, hizo la declaración de guerra a supuestos cárteles de la droga que habían sentado sus reales en toda esa geografía estatal y sus adyacentes, provocando con ello el asesinato de por lo menos 170 mil personas, dentro de las cuales, un 80% murieron sin deberla y al gobierno se les hizo fácil declarar la muerte de esas personas como “daños colaterales”, fue una guerra estéril que sólo condujo a males mayores o quizá fue el inicio de una de las más feroces embestidas contra sus habitantes.La acción en donde se hizo gala del uso de todos los aparatos represivos, como el ejército, la marina, los cuerpos de policía federal, conllevó a un enorme gasto del presupuesto público que todavía no se ha dicho ni se dirá. Las cárceles de México, se sobresaturaron, pues en la refriega fueron capturados hasta los que se movieran. En mayo del 2009, el mismo ex presidente Calderón, emprendió la captura de una buena suma de alcaldes de la entidad así como de funcionarios públicos estatales, arguyendo que sus nexos con el narcotráfico eran inobjetables y que al paso del tiempo, las pruebas se desvanecieron alarmantemente. La acción de Calderón fue vista como el cobro de una factura política al pueblo que lo viera nacer, quizá con la finalidad de desaparecer del mapa de la historia, la dinastía Cárdenas. En esas detenciones en masa, los derechos humanos y el principio del libre proceso quedó sepultado entre las cloacas del poder que únicamente buscaban el amarillismo peligroso y que vino a enseñorear los grupos en el poder y la delincuencia organizada que había tomado a Michoacán como el paso fácil. Antes de la salida del panista Calderón, los grupos armados que merodeaban por doquier, formaban ya los llamados Autodefensas que coordinara el médico José Manuel Mireles. Este problema fue otro de los golpes letales del gobierno peñanietista al pueblo de Michoacán, ya que la emprendida del exagerado uso de la fuerza fue contra sus ciudadanos que habían llegado al hartazgo de los grupos delincuenciales y que para defenderse tenía que organizarse, sólo así fue que el gobierno federal tuvo que poner los ojos en aquel pueblo que estaba al borde del colapso político, por lo que Peña Nieto, valiéndole una pura y dos con sal eso del presidencialismo, nombró su propio gobernador sobre el que constitucionalmente había sido electo para que posteriormente, una vez consensuado la supuesta paz, desapareció los grupos de autodefensa más no así la delincuencia, actitud que conllevó a nombrarle otro gobernador ya de forma interina y de paso, capturar al médico Mireles y celebrar ese “triunfo” con bombos y fanfarrias, haciendo gala de todo el uso de la fuerza y de la constitución misma, pero no respetando el principio del libre proceso y menos los derechos humanos. Fue tanto la fanfarronada al capturar a Mireles, que una vez estando en prisión, como un verdadero acto de humillación, lo mandaron a rapar y le negaron la atención médica que, aunque sea el más peligroso criminal, no debe negársele porque es el derecho a la vida, considerado un valor universal. Pareciera que el gobierno federal, ha utilizado las leyes para ensañarse con los débiles y a inicios de julio, decidió utilizar un alarmante contingente de militares, marinos, policías federales y estatales para dizque rescatar a cerca de 600 personas que se encontraban en su carácter de menesterosos en el orfanatorio “La Gran Familia”, que Rosa del Carmen Verduzco, de 82 años, había creado con sus propios recursos desde hacía 60 años. Este, quizá es el acto más vergonzoso y contraproducente del gobierno priísta de Enrique Peña Nieto, debido a que para extraer 600 personas de un albergue sólo sobraban 10 policías y para detener a Mamá Rosa, pudo haberse ocupado de ello, cualquier policía vecinal, pues una dama altruista de 82 años, es vergonzoso para el gobierno federal haber ocupado cerca de 600 hombres armados hasta con tanques. ¡Qué vergüenza!. Es necesario hacer una serie de consideraciones sobre este bochornoso evento de Peña Nieto y su séquito Jesús Murillo Karam, procurador general de la república. El gobierno federal, ahora azota con crudeza a aquellos que le están haciendo el trabajo, por qué no se dio cuenta de lo que hoy denuncia si ese orfanatorio venía funcionando desde hacía 60 años. Algo que es totalmente ridículo que el gobierno federal este denunciando es que “había mucha basura” o estaba muy insalubre el orfanatorio. Me gustaría sugerirles que en vez de mandar a los gorilas de la fuerza pública a hacer todo aspaviento de estúpidos, debió haberlos mandado a limpiar el lugar que al Estado le ahorra millones de pesos, o en su caso, qué los que allí comían de gratis, no tenían obligación de limpiar “su casa?, o será que la Mamá Rosa era la que hacía el cochinero?. otro de los detalles denunciado es que había maltrato a los pordioseros que allí vivían; es congruente explicar que los que allí crecieron o llevaron a que se crecieran y de paso a “gorrear” la comida, no eran ni son blancas palomitas, son niños de la calle, quizá hasta delincuentes, burreros, narcomenudistas, rateros o violadores que vieron en la casa de Mamá Rosa, un refugio para sus acciones delictivas y que obviamente tenían que tratarse como se lo merecían, pues creo que los encargados de ese orfanatorio, tenían que hacer cumplir las reglas, como en casa de cualquier familia y como no encontraron ese modus vivendi u operandi, se les hizo fácil pegar el grito en el cielo, o podría ser que hasta los mismos mafiosos fueron los que orquestaron la caída de ese lugar que ha dado de comer a cientos de miles de menesterosos. Otra de las ridiculeces ponderadas por el gobierno federal fue argumentar que “no se les daba buena educación académica”, esto si verdaderamente raya en lo estúpido, debido a que el Estado mantiene uno de los niveles educativos de lástima según la OCDE y es repugnante que a la Mamá Rosa se le exigiera darle buena educación a sus abonados gratuitos, aquí cabe preguntarse “con qué ojos divino tuerto”, o si es lo contrario, que el gobierno peñanietista difunda o dé a conocer cuánto de dinero aportaba para mantener a esa pandilla de muertos de hambre, mal agradecidos que hoy muerden la mano de la que los rescató de morir de hambre. Pero algo que llama la atención era la existencia de los casi 200 mayores de edad que vivían comiendo de gratis en el orfanatorio, a los que yo les llamaría “zánganos perniciosos”, sin embargo el gobierno federal argumenta que “mamá Rosa no los dejaba salir”, contradicción tan burda, pues si así hubiera sido, Mamá Rosa, ya no hubiera tenido ni un solo rincón para albergar a cientos de miles que han salido del lugar mencionado, pero la contradicción oficial es que eran agentes encubiertos que detectaron que a diario, decenas de niños salían a las calles a bordo de camionetas, sin explicar a dónde, y otros que eran llevados a pedir limosnas. Si eso es cierto, entonces los que salían del orfanatorio privado, sí tenían todas las posibilidades de huir o pedir apoyo de la policía cuando estaban fuera del lugar. Pero aún existen muchas cosas que criticar como por ejemplo la crítica de algunos padres de familia que confesaron haber llevado a sus hijos al orfanatorio y que ya cuando grande pretendían irlos a traer, a esos sátrapas, debería darles vergüenza y el mismo gobierno debería sancionarlos para hacerlos responsables de su obligación paternal o quizá el gobierno no lo hace porque tampoco tiene calidad moral de castigar debido a que no está cumpliendo con su papel de protector de la sociedad hambrienta o menesterosa. Pero algo que si me llena de intriga es el papel de la empresa TELEVISA y otros medios que han inventado hasta cajones llenos de muertos y se han encargado de anular toda aquella buena fe y el altruismo de la señora Rosa Verduzco que despojándose de su dinero, una vez inició ese trabajo que hoy le cuesta la cárcel y quizá hasta la vida. Cabría preguntarle al magnate de esa empresa TELEVIZCA, por qué ellos, siendo uno de los más ricos de México no realizan esa labor sin evadir impuestos? Quizá lo que busca es formar otra FUNDACION DE NIÑOS ABANDONADOS, que sea el hermano de TELETON, donde la empresa no sólo se le perdonen miles de millones de impuestos, por la vía sucia, sino hasta que el gobierno federal le salga pagando por esos servicios que seguramente serán privatizados y que a la entrada de esa nueva fundación tenga el letrero –como lo luce el teletón- “nos reservamos el derecho de admisión”. Es totalmente vil lo que un gobierno plagado de avaricia hace sin importar la refutación de alguien que obra bajo el altruismo y sin la vista puesta en llenarse de millones los bolsillos. Corresponderá al pueblo de Michoacán levantar su voz y a los pueblos hermanos acuerpar esa queja contra las humillaciones del poder del Estado.
