MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS
LA EDUCACIÓN EN CHIAPAS; TEMA MAL PLANEADO
En Chiapas, sería deshonesto decir que no se ha coberturado la educación, lo que es honesto decir es que los profesores tienen salarios de hambre y escuelas de pésima calidad y con alarmantes necesidades. Hay escuelas donde realmente, todos los satisfactores requeribles para el funcionamiento como limpieza de baños, aulas y otros de ineludible función, los tienen que cubrir los presidentes de las sociedades de padres de familia, dinero que se les exige a los mismos padres de familia y todos aquellos que se niegan a cubrir la cuota, sus hijos no son inscritos. Es decir, la regla de establecer la cooperaciones obligatorias ya es una obligación institucional aunque no legal, pero el gobierno, los titulares de la Secretarías de Educación y los directores de escuelas en franca confabulación de las sociedades de padres de familia, han pisoteado como trapo viejo el contenido del artículo tercero de la Constitución Federal mexicana, tratados y acuerdos internacionales sobre la protección del niño sobre la obligatoriedad de su educación básica elemental. Es penoso decirlo que en materia educativa, lugares donde se enseñe a leer y escribir a los niños hay, aunque sean chozas de cartoncillo o nailon, y por qué no decirlo escuelas con aulas aunque con deficiencias, lo que no existe es el dinero por parte de los padres que se ven obligados a hacer fuertes desembolsos para el pago de uniformes, zapatos, cooperaciones y otras cosas que los directores inventan a fin de sacar dinero para comprar el jabón, papel de baño y algunas personas para que hagan el aseso, pues si no fuera por el dinero que obligadamente recogen las sociedades de padres de familia, muchas escuelas estuvieran apestándose porque las cloacas estuvieran sobresaturadas. Es decir, se buscó cantidad pero no calidad. Si alguien, sin conocimiento de causa, dice lo contrario es necesario que para cerciorarse invite a las autoridades gubernamentales y las mismas autoridades educativas para recurrir sorpresivamente a cualquier baño de algún centro escolar, claro, donde tengan esos servicios ya que en las comunidades rurales, los niños tienen que hacer sus necesidades fisiológicas a pleno aire libre. Quien diga lo contrario a esta aseveración estaría faltando a los principios morales y éticos y cayendo en el servilismo más despreciable. Ahora sí, que mejor veracidad se puede encontrar en la voz de los mentores que realizan ese papel en zonas rurales donde las condiciones son deplorables muy a pesar que la pedagogía que pretendió imponer el aún presidente Calderón dice todo lo contrario. Ridículo y chistoso resulta cuando, desde sus cómodos y confortables escritorios o sillones, los funcionarios aseguran que “ya no deben haber alumnos reprobados en ninguna de las aulas, pareciera que esos sujetos obtuvieron sus documentos educativos mediante alguna dádiva o los arrancaron del maestro, mediante la zozobra y las amenazas, como suelen hacer los funcionarios de alto nivel que cuando ven que sus hijos no aprueban, lo que más anhelan es desaparecer al mentor que se atrevió a evaluar con rigor al junior.
Uno de los problemas de la educación en Chiapas es que su presupuesto es del todo miserable para tener aulas de calidad y salarios justos para exigir lo justo de los mentores. De digno elogio resulta la decisión del gobernador Egidio Torre Cantú, gobernador de Tamaulipas, quien sin ningún empacho destinó el 45% de su presupuesto para la educación y de pasó, ya con las herramientas en la mano dijo que los profesores son “protagonistas fundamentales de la construcción de lo que somos y aspiramos ser”. Algo de esto deberían todos los gobernadores y el mismo presidente Calderón, quien parece capataz medieval que con el “chicote” en la mano quiere los esclavos trabajen hasta morir sin darles de comer. Pero en fin, es digno compartir esa filosofía del gobernador tamaulipeco quien realmente si se equivocara, los mentores de aquella entidad, no tendría elementos para desdeñar su falta de ética en cuantificar la educación por la que recibirán una remuneración decorosa. En fin, son cuestiones de enfoque evolucionista y progresista, claro, para los que verdadera el cerebro les da una pizca de creatividad construccionalista.
EL INEGI CALIFICA 2012 COMO EL AÑO DEL TERROR EN LA HISTORIA
Al declarar este inicio de semana el INEGI al año 2012 como la cifra del terror por el altísimo índice de asesinatos en México, pareciera que las autoridades de gobernación y presidencialistas hablan en chino y los otros en ruso; no se ponen de acuerdo y algunos no les gusta que no empaten en los datos y otros como el gobernador de Chihuahua, César Duarte, hasta ya hizo un reclamo fuerte, luego que un vocero del INEGI dijera que es aquella entidad la más violenta al haber registrado 131 homicidios por cada 100 habitantes; al menos eso fue lo dijo el funcionario de INEGI, lo cual no empata ni en la teoría ni en la práctica, o no se explicó exactamente qué fue lo que quiso decir el vocero, pues yo entiendo que si hay 100 habitantes, deberían morirse solamente los 100 existentes, pero no pueden morirse más de los que existen vivos porque entonces estaríamos cayendo en una gran contradicción. De hecho el funcionario de INEGI calificó como la ciudad con menos defunciones la ciudad de Campeche, tal vez porque está alejada de la ruta del narco. De hecho, el INEGI dice que en 2012 ya se han registrado más de 12 mil homicidios en el país cifra que eleva los porcentajes de los cinco anterior y de la historia registrada en México, al menos de los últimos, pero como en México ya perdimos la capacidad de asombro, ya no es novedad que en México, cualquiera se tropiece con algún muerto en alguna de las calles de sus tantas ciudades y sobre todo en la zona norte, pero pareciera que los sicarios están haciendo tierra fértil de los mexicanos mientras que Felipe Calderón y sus compinches están en pleno año de hidalgo dejando que se mate el que quiera o al que quieran total le dejará o heredará el problema al presidente que ocupe la silla presidencial.
Nosotros nos seguiremos chateando en la próxima edición.
