CHISPERO POLITICO

MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS

LOS MEXICANOS HACEN INCENDIOS DE UNA CHISPA

Mientras que los chinos que aparecen en el medallero olímpico con 18 de oro, 11 de plata y cinco de bronce; Estados Unidos con18 de oro, nueve de plata y 11 de bronce, Corea del Sur con 7 de oro, tres de plata y seis de bronce, ocupando así los primero, segundo y tercer lugares, los gobiernos y la gente de esos campeones medalleros permanecen casi a la expectativa, aquí en México, tanto el gobierno de Calderón como los cronistas deportivos hacen verdaderas alharacas por las tres medallitas de plata y una de bronce que nuestros competidores han adquirido, quizá por un verdadero albur de suerte. Se tiene documentado que los gobiernos chinos y coreanos no despilfarran millones y más millones en esa justa deportiva como lo hace la CONADE con los competidores, los atletas chinos y coreanos, solo se les pide competir con el corazón y no con las patas y estar orgulloso de portar el nombre de su país en la playera, pero lo tocante a los competidores mexicanos; van pensando en que los que lleven oro, en su memoria llevan que deplano serán ya acreedores de una residencia y obviamente de un alto empleo con salario abultado, aparte de que el mismo presidente les entregará otra medalla oro ficticia en deporte, las llaves de un auto y como si fuera poco, un gran escándalo periodístico nacional por unas dos o tres medallitas de plata o bronce, es decir, los mexicanos hacen incendios de una chispa que es lo mismo “confundir un pedo con un trueno”. Está por demás decir que en la mayoría del mundo, el deporte se ha convertido en una de las mercancías más redituables y los deportistas más bien parecen mercancías u objetos en vez de humanos. En fin, dentro de ese show que se llama “Londres 2012”, las ganonas son los monopolios televisivos y todos sus patrocinadores que hacen hasta de los dedos de cualquier competidor, un verdadero negocio.

SUSPENSION DEL CULTIVO DE SOYA TRANSGÉNICA

La nota que publica Issa Mandona en el diario Cuarto poder, sobre la revocación del permiso de cultivo de soya transgénica en la Costa de Chiapas, como resultado de un amparo que pidieran organizaciones de apicultores, campesinos e indígenas ante la Suprema Corte de Justicia, pareciera de poco interés, pero analizándola en su sentido amplio, hay que destacar que en primer lugar, con esa acción de los soyeros, se está violentando gravemente el Estado de derecho y se pone en riesgo la salud de los que consumen ese producto. Según una nota periodística que publica Úrsula Oswald Spring en la Revista Digital Universitaria en 1 de enero del 2001, en el volumen 1 número 3, nos indica con cierta claridad que los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) o transgénicos pueden producir efectos en la salud humana y animal y representan un potencial peligro a los países biodiversos. Particularmente delicada es su siembra en un país de origen, ya que México domesticó al maíz y el frijol, cuyas plantas se han convertido en alimento mundial. Debe proteger preventivamente su patrimonio natural ante cualquier riesgo. En cuanto a aspectos sociales, los procesos de monopolización llevan hacia una concentración de actividades agroempresariales en manos de pocas empresas transnacionales, destruyendo la economía campesina y los mercados regionales, creando dependencia tecnológica y por ende, lejos de garantizar la seguridad alimentaria en el ámbito mundial, encarecen los alimentos básicos. México, con graves problemas de pobreza y deterioro ambiental, pero siendo uno de los países megabiodiversos, tiene que aplicar principios precautorios que superen la imperante pobreza, mejoren la equidad a favor de la calidad de vida de todos, protejan la biodiversidad y cuiden la salud humana ante potenciales riesgos a largo plazo. Sólo un enfoque bioético puede impedir un deterioro aún mayor de la calidad de vida, e la salud y del entorno. En otra de las aplicaciones o consumo, el doctor Salvador Vergel dice: “Un método común en la ingeniería genética aplicado a la creación de transgénicos lo constituye la introducción de genes que determinan cierta resistencia a los antibióticos denominados marcadores. Se utilizan con el fin de verificar que el el gen de interés efectivamente haya sido incorporado en el organismo huésped. Este es el caso del maíz transgénico que posee un gen resistente a la ampicilina por lo que una sola mutación de este inducirá una resistencia a los antibióticos del grupo de las cefaloporinas”.

Nosotros nos seguiremos chateando en la próxima edición.

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