CHISPERO POLITICO

MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS.
ESPANTOSA CONTAMINACION DEL FAMOSO RÍO GRIJALVA EN CHIAPAS

Uno de los temas que ninguno de los gobernadores que han desfilado en el cargo en el gobierno de Chiapas le ha preocupado es la alarmante contaminación que a diario sufre el famoso río Grijalva, derivado de los espantosos caudales de aguas negras y toxicas que el río Sabinal, que atraviesa la capital tuxtleca, arroja sobre el Grijalva. Los habitantes de Tuxtla Gutiérrez, hemos tomado al río Sabinal como el desfogue único de aguas negras que utilizan casi un millón 200 mil personas que radican en el área, donde fluyen millones de toneladas de químicos perjudiciales precisamente al vaso de lo que es la presa hidroeléctrica de Chicoasén. Cabe mencionar que sobre las aguas del Grijalva, se llevan a cabo maratones de natación y otros eventos culturales que podrían perjudicar a los participantes, claro está que de eso nada informa la Secretaría de Turismo y en cuanto a la Secretaría de Pesca, podría decirse que ha hecho oídos sordos sobre las constantes denuncias que formulan cooperativas de pescadores de los municipios de Chicoasén y Osumacinta, quienes cuando capturan los peces, detectan en las agallas de los pecados sedimentos de productos extraños así como gusanos y larvas que no han sido analizados en laboratorio para poder determinar lo peligroso que puede ser para la salud pública el consumo de esos productos en los diversos restaurantes de la región de Mezcalapa e incluso el producto pesquero que capturan los integrantes de cooperativas de pescadores del embalse de la presa Malpaso. Hay que recalcar que según investigaciones que han llevado a cabo numerosos grupos de alumnos de diversas escuelas del nivel medio y profesional de Tuxtla sobre el desagüe de drenajes sobre el río Sabinal y que va a parar al Grijalva, son más de 800 los grandes tubos de más de 500 pulgadas de diámetro y alrededor de mil 200 canales de gran capacidad que, todos vacías aguas negras y toxicas al Sabinal y que por ende, van a desembocar sobre el Grijalva sobre el lado norte oriente de la ciudad. Hace algunos años, se intentó por parte de la administración gubernamental de Absalón Castellanos Domínguez y Patrocinio González Garrido, instalar plantas de tratamiento de aguas negras para mermar la peligrosa contaminación, intento que sólo quedó en buenos deseos, pues al parecer se adquirió regular número de plantas tratadoras de aguas negras de las que nada se supo su paradero. El Río Grijalva, en los últimos años, se ha convertido en desagüe de drenajes de casi todos los pueblos por donde atraviesa y uno de los que más ha contaminado es Tuxtla, así como frontera Comalapa, Paso Hondo, El Jocote, Potrerillo pero que al desembocar sus aguas al embalse de la presa Angostura, nuevamente recibe afluentes de otros ríos altamente contaminados como lo son el río Santo Domingo, mismo que es gran portador de aguas negras procedentes de los habitantes de Suchiapa. Al paso de unos pocos años más y de no estructurar medidas drásticas contra la seria y peligrosa contaminación, el río Grijalva sólo será fuentes de profundos sedimentos de peligrosos residuos químicos y aguas negras que seguramente irán minando la capacidad de utilidad de la hidroeléctrica de Chicoasén. En pocos años más y de acularse la falta de lluvias, el desastre ecológico del río Grijalva será irreversible y paulatinamente podría empezar a desaparecer su fauna acuática y posiblemente la flora del embalse irá ganando terreno, principalmente el lírico acuático que en algunas zonas del río su avance ha sido notorio. Cabe destacar que en tiempos de lluvia copiosa, el cita embalse acumula en sus agua, millones de toneladas de basura orgánica y las cantidades de la inorgánica son totalmente espantosas, principalmente las que provienen del entronque del río Sabinal

EN EL PODER JUDICIAL EN CHIAPAS PIERDE LA CONFIANZA DEL PUEBLO
Según encuestas llevadas a cabo por diversos grupos de estudiantes de derecho en Chiapas, revelan que tanto la administración como la procuración de justicia en Chiapas, han perdido alarmantemente la confianza de casi todos aquellos que se encuentran a cargo, pues los datos revelan que de cada 10 personas que han sido víctimas de un delito en sus garantías como en su patrimonio, sólo dos ha procedido a querellarse y de esos dos querellantes, uno ha medio encontrado eco en sus demandas, lo que propicia que la cifra negra de delitos sin castigarse. Los delitos más frecuentes sin sancionarse son los patrimoniales de aquellos que no encuentran recuperación de sus pertenencias y menos que se subsane el daño ocasionado.
El robo es uno de los que realmente ocupan una cifra alta y alarmante se torna el robo de objetos menores como celulares, casas habitación y otros. Las denuncias, según los afectados, no son aceptadas por los representantes sociales y en caso de que se les acepte tienen que suplir labores de policía judicial, pues es al afectado al que se le encargan labores indagatorias para dar con el o los responsables y que cuando éstos son detectados, es toda una vía crucis tener que aportar gran cantidad de pruebas documentales, testimoniales, periciales de toda naturaleza, al grado de cansar al querellante y dejar la querella sin acción ocasión que los ministerios públicos aprovechan para mandarlas a archivo y dejar a los delincuentes sin castigo. Por otra parte, se argumenta por parte de los encuestados que el proceso penal, en muchas ocasiones es aprovechado por agentes de la autoridad como un verdadero botín para hacer posible el obsequio de la orden de aprehensión y ya teniendo ésta, se hace necesario otro desembolso para que ministeriales efectúen la captura del sindicado y es allí donde empieza el nacimiento de un juicio procesal tedioso que concluye, incluso, con la libertad de los acusados muy a pesar que tanto el ministerio público como los jueces, tienen la obligación constitucional de hacerse llegar datos y averiguaciones para hacer posible el contenido del 17 constitucional, artículo que debería borrarse del contenido de la Constitución federal misma por inoperante. Los cuasi abogados que han realizado sendas encuestas sobre la confiabilidad de todos los componentes del sistema judicial, encuentran que el pueblo ha perdido la confianza en la acción del poder judicial, sobre todo del chiapaneco, mismo que a la vista de los mismos funcionarios de alto nivel, encargados de hacer valer esa noble labor de impartir justicia, se niegan a aceptar que en el seno de ese poder, está implícita una corrupción manifiesta que ha constreñido a que nadie les tenga un ápice de confianza. Sin embargo, las evidencias testimoniales encontradas por los leguleyos, en cuanto a la corrupción imperante en el sistema judicial chiapaneco sólo se acentúa con cierta crudeza y notoriedad en el aspecto penal y no así en las ramas civil, donde al parecer, ocho de cada 10 afectados dijeron haber encontrado cierta satisfacción, principalmente en el ramo familiar. En la Procuraduría General del Estado de Chiapas, se revelan algunos datos como el hecho de haber miles y miles de órdenes de aprehensión que han sido olvidadas, otras que han vencido en sus términos y algunas, incluso, que han dejado de estar vigentes dado a que el agente activo del delito ha fallecido, pues al decir de los grupos de ministeriales, solamente se les exige cumplir, por lo menos, dos órdenes de aprehensión por semana, cantidad que se torna ridícula si se toma en consideración en apilonamiento de éstas que guardan el sueño de los justos en los sucios archivos de la dirección de la policía judicial y otras que los agentes, por así convenir a sus intereses, no ejecutan. Algo habrá que hacer para que el poder judicial chiapaneco recupere la confianza del pueblo, el que con sus impuestos da de comer a tantas personas que han hecho de su empleo, un verdadero negocio amparado en una impunidad boyante, donde no existe la dirección responsable de eso que llamamos justicia de la que los chiapanecos estamos ávidos.

Nosotros nos seguiremos chateando en la próxima edición.

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