MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS.
SE DESTAPA LA CLOACA DENTRO DEL PRI
Para quienes hemos leído detenidamente la declaración de principios y los estatutos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), podríamos afirmar que esos documentos contienen en sí un gran sentido social, un principio de equidad y un contenido filosófico de lo que es la justicia social; es decir, el PRI no es malo, pero malos o pésimos en excesos son la mayoría de sus hombres que han visto en ese instituto político, una verdadera mina de oro, los gobernantes emanados del tricolor tampoco han sido respetuosos de los estatutos, la declaración de principios y su programa de acción. Los hombres dentro del PRI dentro en sus 70 años en el poder, crearon vicios que alcanzaron el colmo de la paciencia en la mayoría de los mexicanos; ahora el tricolor está plagado de una pandilla de bandoleros conocidos como dinosaurios que se han apoderado del poder vía PRI que no permiten el acceso a gente con ideas modernas, con visiones progresistas, con más capacidad; los dinosaurios que han dilatado en el tiempo y se han convertido en conservadores ortodoxos que no les permite o no les acomoda a sus intereses las ideas modernas. El caso es, que el canibalismo en el que han caído conservadores, dinosaurios y modernos, ha provocado primero que perdieran la presidencia de la república en el 2000 así como muchas rupturas internas que han conllevado a fortalecer otros partidos como el PRD y dentro de ese canibalismo está Tomás Yarrington, quien ahora lo abandonan a su suerte para librarse de la cloaca que se empieza a destaparse a grados vergonzosos, claro que dejan a su suerte el que menos peso tiene, pero nunca así a personas oscuros de la política mexicana priísta que cometieron grandes descalabros al erario nacional, como el mismo Carlos Salinas de Gortari y aquel personaje que diría que defendería como perro el peso mexicano.
RAPIÑA Y VORACIDAD DE LA C.F.E. CONTRA LA CLASE HUMILDE DE MEXICO
Una de las tantas desgracias que los mexicanos padecemos gracias a las pésimas y desatinadas políticas económicas que padecemos lo mexicanos más pobres de México son las andanadas de voracidad que emprende la Comisión Federal de Electricidad quienes sin el mínimo escrúpulo y sin el mínimo principio de equidad aplican tarifas hasta de dos o tres mil pesos a humildes campesinos que únicamente tienen dos foquitos ahorradores un refrigerador para enfrían los tecomates, los frijoles y chipilines que conservan para alimentarse; en plena complicidad, el Estado manda policías para llevar a cabo cortes de energía en vez de aplicar esa justicia social que a todas luces violenta la inteligencia de propios y extraños, pues no es admisible que hayan consumido tanta energía eléctrica, pero en fin, nada hace entrar a la razón y al principio de equidad y lo más vergonzoso y triste ante la comunidad internacional es que mientras a los que ni energía gastan les aplican tarifas insultantes y a los grandes empresarios se les condona deudas y se les aplican tarifas. Ojala y los candidatos que hoy mendigan votos puedan voltear los ojos hacia aquellos mexicanos vapuleados injustamente, aquellos que solamente se les dan dos opciones: comen o pagan la tarifa injusta. En México, da lo mismo estar inconforme o conforme, por el simple hecho de ser pobres su voz en minimizada, es reducida a la nada; los sin voz los reprime el Estado cuando pretenden hacerse escuchar ante las injusticias. Es cierto que es una empresa próspera “de clase mundial” pero en la prosperidad va implícita las lágrimas de miles de miles de niños que la CFE les arrebata de la boca las miserias que tienen sus padres para comer; en la prosperidad de la “empresa de clase mundial” va implícita la miseria de los pobres de México, aquellos que no tienen otra opción. Ni siquiera en tiempos de boga electoral los pobres nos librados de ser saqueados institucional o constitucionalmente de la voracidad de esa empresa. Para nosotros los pobres, la voracidad de C.F.E. no tenemos la defensa de aquellos que les franqueamos el voto como senadores, gobernadores, diputados y otros, con parte de los rapiñeros que ven con franco gozo el reparto del pastel entre ellos sin dejar siquiera migajas para los más de 80 millones de pobres.
Nosotros nos seguiremos chateando en la próxima edición.
