Chiapas no puede perder ni una hectárea más de selva; en riesgo la sobrevivencia

Cosme Vázquez /ASICh

Se tiene que normar para que los ejidos no desincorporen más terrenos para darlos a loteadores y venderlos, a efecto de evitar acabar con zonas forestales que regulan el medio ambiente, el clima, señaló Adrián Méndez, director del Parque Nacional Cañón del Sumidero y del Area de Protección de Recursos Naturales Villa Allende. Chiapas ya no puede perder una hectárea más de selva, porque no nada más se está poniendo en riesgo especies y ecosistemas, sino la sobrevivencia de la misma gente.
En tanto, se tiene que capacitar a la gente sobre el uso eficiente o evitar el fuego, y aplicar la sanción a quienes prendan fuego y provoquen incendios catastróficos, ya sea hasta con no darles los beneficios del Procampo y otros programas sociales, a efecto de conservar el medio ambiente.
Al ser entrevistado dijo que el cambio climático favorece ahora la presencia de incendios catastróficos con mayor número de éstos, y en el caso del Cañón del Sumidero este año se triplicó la superficie impactada por incendios, con 105 hectáreas. En promedio en este parque se hablaba de siete incendios y ahora de 13, de superficie de hasta 30 hectáreas y ahora de 100.
La presencia del fuego cada vez más es más agresiva, debido a las elevadas temperaturas, el material combustible se seca en exceso, vientos fuertes y la gente prende cada vez más fuego, por lo que todas las causas de los incendios de este año fueron de humanos, aunque en el caso de los registrados en el Cañón del Sumidero no están identificados los responsables.
Desafortunadamente la gente usa fuego tanto para actividades agropecuarias como para limpiar sus solares o terrenos para viviendas, por lo que en los municipios de San Fernando y Berriozábal han sido casi todos los incendios por lotificar, sin procedimiento legal.
La presencia de humanos en selvas bajas está aniquilando la vida, toda vez que la estación meteorológica automatizada que se localiza en la parte más alta del Parque Nacional Cañón del Sumidero reporta minuto a minuto las condiciones de temperatura, humedad del suelo y la superficie y velocidad del viento, que comparada con la temperatura de Tuxtla Gutiérrez hay una diferencia de siete a 12 grados de diferencia.
Indicó que las áreas naturales protegidas como el Cañón del Sumidero, Villa Allende, Mactumactzá y Copoya tienen una función de reguladores climáticos fundamentales para el suelo, por lo que si se generan algunas acciones para reforestar esas zonas la temperatura en la ciudad se elevaría abruptamente.
En tanto, si se sigue lotificando en las inmediaciones del área natural protegida Villa Allende, en el municipio de San Fernando, en los próximos años entraría aire caliente a Tuxtla, lo cual generaría condiciones más graves en temperaturas altas.
Señaló que los incendios no hay que verlos nada más desde la perspectiva de la pérdida de la biodiversidad de los ecosistemas, sino de poner en riesgo a la población misma. ASICh

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