Tapachula, Chiapas.- En un acontecimiento que marcará historia en Chiapas, los tres poderes del Estado, entregaron ayer la medalla “Fray Matías de Córdoba” a Magdy Martínez Solimán, coordinador residente de las Naciones Unidas en México, quien ha impulsado estrategias y programas sociales con sentido humano que han contribuido en la reducción de la pobreza que enfrentan los chiapanecos. Para este importante acontecimiento, se determinó trasladar la sede de los tres poderes a esta ciudad, y en sesión solemne de la LXIII legislatura, el Gobernador Constitucional de Chiapas, Juan Sabines Guerrero – flanqueado por Óscar Salinas Morga y Juan Gabriel Coutiño Gómez, titulares del poder Legislativo y Judicial, respectivamente- condecoró con esa alta distinción al representante de la ONU en México.
El Consejo de Premiación, integrado por los tres poderes, determinó entregar por primera vez esa distinción a Martínez Solimán, al considerar que forma parte de los hombres y mujeres que sin distingos de raza, religión, o nacionalidad, ha proporcionado sus servicios humanitarios a favor de los habitantes de nuestro estado.
Durante el evento, al que asistió el gabinete en pleno del Gobierno del Estado de Chiapas, funcionarios federales y sociedad civil, se destacó que la medalla se entrega también como un reconocimiento a la memoria de Fray Matías de Córdoba, héroe chiapaneco, uno de los hombres más importantes de Chiapas al ser promotor de la independencia de la entidad, de pensamientos liberales y humanista, defensor de los pueblos indígenas e impulsor de proyectos educativos.
Para entregar esta distinción, el Congreso del Estado sesionó ayer en el teatro al aire libre “Fray Matías de Córdoba”, designado como recinto del Poder Legislativo y en donde se expuso que el coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en México, con su atinado liderazgo, ha contribuido al desarrollo de nuestro país y particularmente, a la reducción de la pobreza en Chiapas.
Desde el inicio de esta administración, Chiapas y la ONU realizan una labor sobresaliente a favor de la disminución de la marginalidad, y en el aumento del índice de desarrollo humano, con acciones como son la instalación de la primera oficina subnacional de la ONU en América Latina y la firma del Convenio Agenda Chiapas–ONU, que coloca al estado a la vanguardia mundial en cooperación internacional descentralizada para superar la pobreza y marginación.
Este esfuerzo, ha permitido que en la actualidad se tengan registradas más de 77 iniciativas de cooperación con las 21 agencias especializadas del Sistema de Naciones Unidas, y 22 dependencias del Gobierno del Estado en materia de combate a la pobreza, salud, reducción de la muerte materna e infantil, equidad de género, educación primaria universal, combate al VIH-SIDA, las enfermedades trasmitidas por vectores, desarrollo sustentable y sustentabilidad del medio ambiente.
Todas las acciones señaladas anteriormente, han sido posible gracias al destacado trabajo del hoy condecorado Magdy Martínez Solimán, quien ha colaborado e impulsado esas estrategias en materia de política social para lograr mejores condiciones de vida entre los chiapanecos.
La ONU ante un cambio de época
Un cambio de época es lo que le tocó vivir a Matías de Córdoba y es lo que le está tocando vivir a la ONU, hizo ver el representante de la ONU en México, luego de ser condecorado con la medalla Fray Matías de Córdoba.
Y fue más allá al asegurar que aunque el cambio de época que hoy vivimos entrañe nuevos desafíos y nuevas soluciones, llama la atención que volvamos al concepto de Estado incluyente, al que en su momento apeló Fray Matías de Córdoba.
Destacó que Fray Matías hablaba de conceptos tan simples como el derecho a la educación, al calzado, a la vestimenta y “hoy seguimos hablando de esos derechos para asegurar el desarrollo humano”.
Luego de expresar su satisfacción por estar en tierras chiapanecas, reafirmó que la ONU se siente orgullosa de trabajar con el Gobierno de Chiapas en pos de desarrollo, la seguridad y los derechos humanos, en una entidad que enfrenta sus propios desafíos.
Y citó que ejemplo de esa dinámica es que Tapachula está viviendo su propio cambio de época, en una frontera que implica fuertes retos y múltiples oportunidades, tanto para el Estado Nacional como para el Gobierno de Chiapas y la ONU, al estar comprometida con Guatemala y México, en particular Chiapas.
Puntualizó: Hoy, como en la época de Matías de Córdoba, vemos enlazadas, desde nuestro contexto, las historias chiapanecas con las historias de México, Centroamérica y el resto del mundo; y tenemos la oportunidad de insertarnos como ONU, en la tarea conjunta de impulsar el bienestar de su población. Hoy como en la época de Matías de Córdoba, estamos convencidos de la necesidad de la convivencia digna entre los distintos mundos étnicos y culturales de Chiapas y el Sureste mexicano.
“En la tierra alegre de ustedes, con Tarumba y Jaime Sabines, les quiero decir… que Juan José Sabines Guerrero ha sido para nosotros, para mi esposa Linda y para mí, para mis colegas de las Naciones Unidas, en especial para quienes viven y trabajan en Chiapas, un ejemplo de capacidad, esfuerzo, inteligencia, simpatía, modestia y pundonor”.
Reconoció que el jefe del Ejecutivo –acompañado por su esposa la señora Isabel Aguilera de Sabines– ha puesto todo su esfuerzo por la paz, la reconciliación, la libertad y un sentido de justicia por los pobres, por los indígenas, por los derechos humanos, la modernidad, la equidad de género, por los derechos de la infancia, por el futuro, respeto a la cultura y tradiciones milenarias.
Y al ser más puntual en torno al galardón que recibió, dijo que aceptaba “con humildad el honor que se me concede porque es una honra para las Naciones Unidas, para la ONU en México, para sus miles de hombres y mujeres que a lo largo de cincuenta años han servido a los ideales de justicia, paz y desarrollo en tierra mexicana.
“Recojo esta distinción en representación de mis colegas del programa de Naciones Unidas para el desarrollo, la columna vertebral del sistema, un colectivo de hombres y mujeres que me han enseñado a vivir los valores de la organización con generosidad y con altura de miras”.
Finalmente, el galardonado Magdy Martínez aseguró que esa medalla es una señal de que las Naciones Unidas son una organización muy importante en este mundo interdependiente donde todos tenemos que trabajar juntos.
