· La definición de los conceptos contradicen las actividades desarrolladas.
· La globalización nos absorbe a pasos acelerados y sin retrospectiva alguna.
POR EL MTRO. MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS.
Cornelio Rojas Orozco en su libro “El Desarrollo Sustentable: Nuevo Paradigma para la Administración Pública, México”, define el desarrollo sustentable como “La conservación de los recursos naturales para desarrollarnos y desarrollarnos para conservar los recursos naturales”.
En su libro, Rojas Orozco aclara que la visión tradicional, era que medio ambiente y desarrollo eran dos cuestiones antagónicas; pues se consideraba que el desarrollo implicaba necesariamente un deterioro en el ambiente, un agotamiento de los recursos y el desequilibrio natural. Sin embargo, el desarrollo sustentable defiende por el contrario que, el desarrollo económico debe ser posible bajo la premisa de la protección al medio ambiente.
Sin embargo, pareciera que en Chiapas, la aclaración del autor mencionado sí sigue prevaleciendo, pues el caso más patético es que nuestra entidad ya está vendida o concesionada, por parcelas o regiones, con magnates y capitalistas extranjeros, para que tengan libertades amplias e impunes en la explotación de minas de plata, oro, varita y otros productos del subsuelo.
El caso que más preocupa es la explotación de minas en la región Sierra de Chiapas, donde los extranjeros, sin importarles el medio ambiente está provocando un desequilibrio natural al arrojar sustancias químicas de alta toxicidad a los caudales del Río Grijalva; todo, en aras de supuesto desarrollo económico que vende la idea creación de empleos bien pagados, lo cual es falso.
Nada vuelve a ser igual cuando el medio ambiente es alterado, cuando los recursos naturales alcanza un grado de sobre explotación irracional. Hoy en aquellos lugares de la Sierra Madre, principalmente en el municipio de Comalapa, las temperaturas alcanzan grados superiores a los 40 grados centígrados; todo está arrasado; lo que antes eran cafetales, hoy son varejonales, las tierras de alta productividad para los cultivos de maíz y frijol, están lavadas, pues se calcula que cada año pierdes millones de toneladas vía erosión.
No existe desarrollo sustenta en Chiapas, pareciera que este proceso que va de la mano con la globalización está a años luz muy a pesar que existen todas las condiciones para hacerse; pues Chiapas es una entidad que goza de todos los climas, todavía tenemos buenas extensiones de selvas, incalculables recursos arqueológicos, un 90% de ellos inexplotados; tenemos extensos y caudalosos ríos y como si fuera poco, una envidiable diversidad cultural que podría ser utilizada, anexo a los recursos anteriores, como un verdadero desarrollo sostenible o sustentable, es decir: hacernos ricos con la industria sin chimeneas.
Pareciera que un mundo globalizado está avasallándonos haciéndonos creer que nosotros también somos parte ganadora de proyecto del gran capital. Muchos eruditos en la materia definen la globalización como: un proceso económico, tecnológico, social y cultural a gran escala, que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global.
Y si de procesos hablamos, podría asegurarse dentro del económico, nosotros seguimos estando a años luz y lo mismo puede asentirse si lo fuera en el ámbito tecnológico, pues nuestra gente no tiene capital para su inversión y desarrollo para aterrizar grandes proyectos que podrían desarrollarse cuidando ese desarrollo sustentable.
En el rubro social y cultural sí estamos avasallados y en muchos programas ya es por decisión gubernamental, como lo es la obligatoriedad del inglés en todas las escuelas del país en todos los grados educativos; hoy estamos sometidos al consumo de productos globales, ya sea en lo electrónico, en lo culinario que son los dos rubros que nos envuelven como producto de ese mundo globalizado. No quisiera preguntar quién no ha consumido un producto de cola, un perro caliente, una hamburguesa, entre otros.
Estamos atados a los grandes países que poseen el capital, así es que entre nosotros no existe tal interdependencia sino una dependencia directa, la globalización para nosotros es similar a pretender alimentar 10 elefantes en una hectárea de tierra; nos quedó grande o que es lo mismo pretender competir en un maratón con un campeón cuando nosotros ni siquiera hemos aprendido a caminar.
Entre los chiapanecos el desarrollo sustentable, producto de una globalización sin retrospectiva, no ha llegado, pero pareciera que a otros se les vende y asocia la idea de desarrollo con destrucción del equilibrio del medio ambiente; nosotros tenemos problemas paralelos a los de la explotación que se están dando en naciones sudamericanas, Asia y Oceanía, en donde el nivel de vida humana es totalmente degradante, donde no importa la dignidad, tampoco su medio ambiente y su cultura.
