Campos Elíseos

Manlio y Liébano
Lapsus magisterial

Katia D´ Artigues

Mi mirada iba de uno a otro esa noche de la semana pasada en el Au Pied de Cochon del hotel —tenía que ser— El Presidente. Vaya que los dos son “políticos profesionales” —frase que utilizan los mismos priístas para subrayar su experiencia—, por la forma no sólo cortés sino amable con la que se saludaron

Ellos, que tan cerca estuvieron de Luis Donaldo Colosio; que también fueron (aunque nunca lo aceptarán) enemigos durante el sexenio de Ernesto Zedillo. Que quizá aún lo son.

De un lado, el hombre que anunció, oficialmente, la muerte de Colosio; del otro, el que videodestapó al sucesor, Zedillo.
Aunque Manlio Fabio Beltrones lo destapó, quien trabajaría de manera muy cercana con el que llegó a ser Presidente fue… Liébano Sáenz, poderosísimo secretario particular. Manlio sufrió el embate del gobierno zedillista y tras dejar de ser gobernador fue destacado consultor; como ahora Liébano lo es… Hoy los dos priístas, lo saben, apuestan distinto de nuevo.

Era como un juego de espejos: como me ves te vi… como me ves, ¿te verás?

Ahora Manlio es al que llaman “vicepresidente”. El hombre con el que decide desayunar en su cumpleaños el presidente Felipe Calderón. El que trabaja por aprobar una necesaria reforma del Estado que, ¡bueno!, también casi garantizaría que él sería jefe de gabinete sin importar quién sea presidente.

Quién sabe. Lo digo porque los dos han sido testigos de que la política (o la vida toda) se parece mucho al póker. Uno puede tener quintilla de ases y no ganar… pero sí hacerlo con un par de dos.

Me queda clarísimo que los términos e-pi-de-mio-ló-gi-cos no se le dan a Elba Esther Gordillo. Ahora bautizó a la influenza AH1N1 como “influencia” AHLNL…

Día de severos cuestionamientos: tras los exámenes de oposición sabemos que sólo 25% de los aspirantes logró una calificación “aceptable” y que más de 3 mil maestros que han dado clases durante los últimos 10 años fueron “no aceptados”…

Aun así, Calderón le echó porra a los maestros. En la SEP juran que no desaparecieron la Conquista: sólo la pasaron de quinto a cuarto grado… Mandarán libro.

“Cría cuervos y te sacarán los ojos”, ha de pensar AMLO al ver en lo que se ha convertido Rafael Juanito Acosta, jefe delegacional electo en Iztapalapa por el PT. ¿Pierde todo?

Resulta que él estaba seguro de que ganaría: que del total de votos que recibió, 50 % fue por él; 25 % por AMLO y el resto por Clara Brugada.

¿Será una suerte de Rubén El Púas Olivares de la política? Ambos se consideran parte del pueblo, provienen de barrios populares del DF, han sido actores. El Púas, busca comercializar su nombre; Juanito patentará su banda tricolor y vender las réplicas a 40 pesos.

Sólo faltaría que el petista diga: “Si hay alguien que mueve a la afición (o a las masas), soy yo (y no AMLO)”.

Que no malinterpreten, dice Zeferino Torreblanca. Sobre el asesinato de Armando Chavarría no puede descartar ninguna posibilidad, pero tampoco de antemano decir que fue un asesinato político por la simple razón de que es autoridad… y tendría que probarlo.

Lo dicen padres de los niños de la ABC: empresarios panistas, priístas y hasta Carlos Quintero Arce, arzobispo emérito de Hermosillo, escriben cartas en las que dicen que los dueños de la guardería son personas “de alta solvencia moral, comportamiento intachable, honorables, responsables de sus obligaciones, amables, honestas y excelentes seres humanos”.

Serán lo máximo, pero esto no es un concurso de simpatía. ¿Responsables? Hoy recuerdo que Jesús Julián Valdez Rivera, uno de los 49 menores muertos, espera justicia.

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