¿Zacatecas, Sacatecas o Cacatecas?
El genoma político mexicano 2
Katia D´ Artigues
Corre el “chiste” en Zacatecas que de plano hay que cambiarle la ortografía al estado para librarlo de su destino. En lugar de Zacatecas, mejor Sacatecas. O ya de plano con “c”, aunque el resultado suene escatológico: Cacatecas (como el PRI y el PAN aseguran quedará el estado después de 12 años de perredismo)
Para prueba lo que pasó el sábado en la madrugada en la cárcel de Zieneguillas, digo… Cieneguillas. Una prueba de la eficiencia de Los Zetas: en ¡cinco minutos! “evacuaron” a 58 reos de ese lugar. Para Ripley. Evidentemente que desde hace rato controlaban el penal.
También las acusaciones, desde la semana pasada, de Ricardo Monreal, que señala que el gobierno de su sucesora —y enemiga jurada—, Amalia García, había dejado crecer al narco. Es decir: a mí ni me miren ni mucho menos a mi hermano, David (quien quiere ser gobernador).
Pues de acusador pasó a acusado: ayer amanecimos con la nota, en Reforma, de que se acusa a los hermanos Monreal —Cándido y el mismo David— de guardar 15 toneladas de mariguana en una de sus bodegas de chiles, un negocio familiar en el que también participa la hija de Ricardo, María de Jesús. También de beneficiarse de la expropiación de esta bodega que les había regalado, en su sexenio, su hermano Ricardo. Qué bonita familia.
El ahora senador petista ayer pintó su raya: que todo esto se trata de “una guerra de lodo” de las García vs. los Monreal. Que porque saben que “les vamos a disputar la gubernatura”.
Pero mientras, ¿quién puede dudar que Zacatecas se escribe con zeta?
Revancha a la veracruzana. A partir de hoy, en YouTube, el PRI veracruzano le dará al PAN una probadita de su propio chocolate: su versión de “Yo te vi, yo te vi”, pero con un mensaje directo al PAN y a varios de sus integrantes: Germán Martínez, Felipe Calderón, Vicente Fox y Marta Sahagún.
Se vacunarán, pues, por lo mismo que ellos pidieron sacar de la red.
Para reactivar el turismo golpeado por la influenza, ya hay alguien que hizo una campaña. ¿Qué gobierno? Ninguno. ¡Se le ocurrió a El Potrillo, Alejandro Fernández! Unas playeras que dicen: “Muñecas (o muñecos) como este (sic) vacacionan en México”.
El PRI regresó a Los Pinos. Al menos uno: Martín Olavatierra, candidato a jefe delegacional en Miguel Hidalgo. Fue de “visita” ayer a la residencia presidencial, acompañado de 35 personas. Ojo, lo hizo con el permiso del Estado Mayor Presidencial, y fue a colocar una ofrenda floral en el monumento a Francisco I. Madero, en lo que fue su inicio de campaña.
El genoma político mexicano/2
Mientras que nuestros candidatos continúan bombardeándonos con sus mensajes, yo sigo descifrando el mapa del genoma político mexicano. Hoy otros cinco cromosomas; recuerden que son 23 pares:
C 3… Corrupción-Complot: es el más desarrollado, conocido y temido en la subespecie política “amerindia”. Es un cromosoma corrosivo que tira para color amarillo tribu. Es uno de los cromosomas que condiciona el nervio óptico de los políticos mexicanos, afectando su visión global.
D 4… Dedazo-Desmemoria: el primero tiene muchas variantes, hasta “dedazo democrático”. El segundo es el combustible del primero. Este cromosoma también se encuentra en los patos y los grandes osos, y permite justificar declaraciones comprometedoras de ex presidentes que practicaron ambas cosas. Cromosoma degenerativo policromático.
E 5… Escándalo-Embate: cromosoma esencial sin el cual esta subespecie no puede aspirar a una vida larga. Prueba de fuego para saber de qué están hechos sus integrantes. Un político mexicano sin escándalo no es un político respetable. Es multicolor.
F 6… Falsedad-Fanfarronería: Explica la doble cara, la doble moral y la doble vida de la mayor parte de los integrantes de esta subespecie. Como el arcoiris, abarca todos los colores.
G 7… Gandalla-Grotesco: Explica la compulsión de sus integrantes por hacerse de beneficios y privilegios económicos, presupuestales y salariales que los distingan del resto de los humanos. Cruza los tres poderes del Estado mexicano y los tres órdenes de gobierno. Es el detonador de la obesidad en el gasto corriente.
Él lo bendice:
—Si uno es del PRD, no es pecado votar por un candidato del PT o de Convergencia. De los hechos de Andrés Manuel López Obrador.
