Pruebas para Hillary
Demandas 2, Germán 0
Katia D´ Artigues
Hace apenas dos semanas, el presidente Calderón, con las declaraciones que culminaron con la inclusión de El Chapo Guzmán en la lista de Forbes, estaba molesto. Decía que le parecía que Estados Unidos tenía una “campaña” contra México. Hoy que llegue Hillary Clinton a México, seguramente le sonreirá… y ella a él, evidentemente
Y no porque así sean los políticos (que también, mucho más si es Clinton, una vieja loba de mar ahora encargada de la diplomacia). Es que ayer, en un anuncio desde la Casa Blanca, el gobierno de Obama asumió parte de su corresponsabilidad en la guerra contra el narco.
Mmm, o… ¿realmente hizo eso?Han sido un par de semanas llenas de acontecimientos. De ambos lados de la frontera.
De éste, se ha dado la captura precisamente de dos importantes narcos ligados a El Chapo: Vicentillo, hijo de El Mayo Zambada y El Canicón. Ayer también Héctor Huerta Ríos, La Burra o El Junior, operador del cártel de Sinaloa en el norte del país.
También la PGR —no lo había hecho antes— anunció públicamente 30 millones de pesos de recompensa por cabeza para atrapar a narcos, de manera anónima, no questions asked. También les mandamos a Washington a Fernando Gómez Mont.
Ellos por su parte anunciaron la visita de parte de la plana mayor. Hoy Hillary, quien declaró antes de venir que ni somos un Estado fallido ni amenaza contra su país, después Janet Napolitano, y la cereza del pastel: Barack Obama para el 16 y el 17 de abril.
También el anuncio de ayer: que reforzarán la frontera con México, y las declaraciones de que lo hacen por, primero, evitar que la violencia permee más la frontera hacia su territorio (cosa que les ha merecido ya varios reportajes negativos, el último apenas anteayer en The New York Times), y dos, para apoyar a Calderón, al que volvieron a calificar de “valiente” en su lucha contra el narco. Ojo, lo de la valentía de Calderón lo reiteró el propio Obama ayer por la noche.
¿Y por qué lo cuestiono si ya hasta la Cancillería dijo que bravo? Bueno, por los números dichos ayer por Janet Napolitano, porque no parecen too much, la verdad. Más bien me parece como un intento, obvio, de calmar las cosas con México para que las visitas sean bien recibidas. Y también, en una jugada de política interna, para calmar las críticas que empieza a haber en su territorio
¿Qué tal sus 100 agentes para detener el tráfico de armas a México? ¡100! Uyy. Eso sí, que están pensando —ojo— que quizá la Guardia Nacional podría estar, pero despuecito, en la frontera.
Como sea, no hay que ser groseros: bienvenida, señora Clinton (léase con una sonrisa). Donde sea que quiera que vaya puntualmente y con quien sea que se entreviste, porque su visita se está manejando ¡con un sigilo!
Otra demanda penal contra Germán Martínez. Esta vez la interpondría, ayer por la tarde Héctor Murguía, quien fue erróneamente acusado por el presidente del PAN de estar ligado al narco, en la pasada Convención Bancaria.
Suena valiente, ¿verdad? El único pero es que no se animó a que el IFE o Hacienda echen lupa a sus cuentas y gastos de campaña. El caso es que ya van dos demandas contra Martínez. Se suma a la de Manuel Bartlett, que llegará a la SCJN… Igual que el caso de Banamex.
La nota me cimbró. Nicholas Hughes se suicidó. No sería tan dramático si no fuera el hijo de Silvia Plath, extraordinaria poeta también suicida, y de Ted Hughes, cuya última pareja (después de Plath) también se quitó la vida y se la quitó a la hija de ambos…
Principe, bailarín y quizá político. Se llama Filiberto de Saboya, de 36 años, nieto del último rey italiano. Ganó la versión de ese país de Bailando por un sueño y no descarta que dentro de unos años se lance como político…
Hablando de italianos. ¿Sabía que Nicolas Sarkozy se rehusó a expatriar a Italia a una terrorista y asesina aunque el gobierno se lo pidió? Sí, se llama Marina Petrella, del ejército rojo italiano. La negativa, hecha por “razones humanitarias”, en su tiempo le provocó críticas con ese gobierno…
