Manual del pretexto democrático• Discriminación y enfermedad
Katia D’ Artigues
¿Es usted un funcionario público en llamas o al menos en graves problemas? Hoy le presentamos un breve “Manual Urgente del Pretexto democrático” para que lo aplique según sus necesidades. Nunca está de más tenerlo por ahí. 1) Echéle la responsabilidad a alguien más:
“_______ es de la competencia (o incompetencia, también… ) de carácter federal (o local)”.
Usted argumentará que, por ejemplo, no puede intervenir en conflictos del SME o narco porque es responsabilidad federal y respetuoso del pacto federal. Por el contrario, si es autoridad federal podrá decir que corresponde al ámbito local hacer las cosas porque usted no puede hacerlo todo. Se requiere corresponsabilidad.
1.2 “Soy muy respetuoso de la libertad de tránsito-expresión”. No se preocupe por denuncias de violación a este importantísimo derecho. Diga que son broncas internas entre los concesionarios y l@s titulares de sus espacios informativos. Y se acabó…
2) Los culpables nunca están aquí.
Los que provocaron desmanes, violencia, etc. son “infiltrados” (aunque la infiltración sea sólo cerebral). La declaración siembra la duda e incentiva teorías del compló (sic) que, la verdad, tanto nos gusta.
3) ¡¡Vean para allá!! (de cómo lo misterioso jala más)
3.1 “Es una cortina de humo”. Y no precise cuál, claro. Así dejará que cada quien se imagine lo que quiera a sus propios y poderosos fantasmas.
4) Diga que harán absolutamente todo lo que esté en su poder (y no precise que no puede mucho).
4.1 “Estamos coadyuvando en las investigaciones con las autoridades”. Mande al diablo las voces que indican que nuestras autoridades ocultan a los verdaderos responsables de “x” delito. O bien, use esta estrategia, cuando de plano, el caso se le cayó y está más enredado que un queso Oaxaca.
4.2 “Hay que deslindar responsabilidades, analizamos el caso”. Cualquier político está expuesto a caer en desgracia judicial, llámese padrino o amigo. En lo que son peras y manzanas, haga como que investigan y así da tiempo a salvaguardarse judicialmente, ganando amparo, o abandonando el país.
Le tomo la palabra a Margarita Zavala. Dice que una sociedad que discrimina es una sociedad enferma y bueno… pues entonces enfermos estamos.
Ayer se presentó en el Museo Memoria y Tolerancia (marco perfecto) la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010. Y los datos son para reflexionarse. Son muchos, todos dignos de análisis, pero citaré sólo algunos:
—Una de cada 4 mujeres aún pide permiso por quién votar.
—4 de cada 10 personas no aceptarían a un homosexual viviendo en su casa, aunque 67.8 % dice que nada justifica oponerse a que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio.
—Las personas con discapacidad dicen que después del acceso al empleo, la discriminación es su segundo obstáculo. La población indígena dice que es el primero…
—Sólo 1 de cada 10 trabajadoras del hogar tiene un seguro médico.
Y ahora, ¿cuál es la medicina? Bueno, me parece que debe haber un compromiso para que todas las políticas públicas del gobierno federal incorporen acciones contra la discriminación. Y que reconozcamos, como dijo Mauricio Merino ayer, que la discriminación es el acto de violencia más cotidiano que vivimos. Sí, de violencia.
“La discriminación nos está dividiendo, fragmentando, rompiendo. De modo que cambiar estas prácticas no es un acto de misericordia, sino de sobrevivencia social”, dijo Merino. Y no queda más que darle la razón.
El llamado lo hizo ayer el presidente Felipe Calderón, que es necesario dar un “ya basta” colectivo a la delincuencia organizada, esto ante el aumento de la violencia en el país. Perfecto, y la ciudadanía también ya dio un “ya basta” a las autoridades. ¿A qué (su) basta atendemos, entonces? Hoy sabremos qué sigue con el movimiento que encabeza Javier Sicilia, por cierto.
Un presidente que roba, comprobado. No, no un funcionario mexicano. Fue Václav Klaus, presidente de República Checa. En Internet está el video de una conferencia que dio con su homólogo chileno Sebastián Piñera. Se ve claramente cuando Klaus abre el estuche de una pluma, la toma y en un juego de manos debajo de la mesa principal, ¡tarán!, desaparece. ¿Y Piñera? Pues viendo.
Ayer fueron los del PAN quienes rompieron las formas —¡oh sí!— haciendo operación PRD: tomaron la tribuna de San Lázaro, exigiendo la aprobación de la reforma laboral, acusando al PRI de bloquearla…
Tip: los panistas se hubieran esperado a mañana, cuando irá de visita, según Mario DiConstanzo, AMLO a protestar por dicha reforma.
¿Él lo justifica?:
—Son prácticas de corrupción que, lamentablemente, se dan en todo el país: Enrique Peña Nieto, al referirse a los policías mexiquenses que sobornan con todo y reglamento vial alterado.
