Campos Elíseos

Katia D Artigues

¿Aristegui al aire? • Cassez y nuevo ministro

Se atraviesa el fin de semana y nos vamos con un verdadero final de viernes. ¿Qué pasará con el caso de Carmen Aristegui?
Muchas cosas han pasado tras su súbito y rarísimo despido del lunes, seguido por su explosiva rueda de prensa del miércoles. Pero aún no sabemos si lo que pidió se cumplirá: que MVS —que no ha dicho esta boca es mía— diga que no violó el código de ética, que ella vuelva a transmitir su noticiario el lunes y todos… ¿felices? Por lo pronto las cosas se complican, se radicalizan. País dividido en blanco y negro entre los que creen que hubo censura y punto —los carmenistas, digamos— y entre los que dicen que no la hubo y punto —los felipistas. Ni puente para hablar entre ellos, ni matices. Unos desprecian a los otros.

El fin de semana habrá marcha en el Zócalo, otra vez la clausura simbólica de instalaciones de MVS… El discurso de los carmenistas, digamos, escala. El miércoles por la noche, en twitter, al grito de #Operaciontequila hackearon el sitio de MVSNoticias.

Los seguidores de Aristegui no hay dicho presidencial que crean. No creen que Los Pinos no tuvo que ver (y digamos que en Presidencia, mínimo han manejado tan mal las cosas como para darles suspicacias) y pese a su comunicado rarísimo tampoco creen que la salud del Presidente esté bien.

Y luego está el tema de fondo: urge un cambio a la ley de telecomunicaciones. Aunque pruebas no haya, tampoco hay muchos incentivos para pensar que ya en el poder cualquier partido rechazará la cultura y/o usos y costumbres de presionar a concesionarios… o no renovarles la concesión.

Eso u otra costumbre también super difícil de erradicar: la autocensura en medios, sobre todo electrónicos, sujetos justo a eso: la concesión. Y sí, claro, también el dolor de cabeza que es aún hoy tener un periodista —o peor, una periodista— que se atreva a decir sin concesiones lo que piensa.

Y en esta coyuntura, precisamente, llega Tristán Canales Nájar a la Presidencia de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión, la CIRT. Sustituye a Karen Sánchez Abbott, quien renunció por motivos personales.

Un momento más retador, casi imposible. Eso le gusta a él. Así que muchísima suerte a Tristán.

La segunda fue la vencida. Finalmente, ayer en el Senado de la República, Jorge Mario Pardo Rebolledo fue electo como nuevo ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ocupará el lugar del Ministro José de Jesús Gudiño Pelayo y lo hace en su segundo intento por llegar a esa posición: el primero fue cuando estuvo en la terna para ocupar la vacante dejada por Genaro Góngora Pimentel.

Por cierto, el nuevo integrante de la SCJN cuenta con el valiosísimo apoyo de Diego Fernández de Cevallos, aunque el nuevo ministro dice que no tiene vínculos con el ex senador… Y claro que es contemporáneo del presidente Calderón en la Libre de Derecho. Por lo pronto menuda tarea con tanto empate le espera a Pardo. Sobre todo el tema del amparo de los intelectuales mexicanos y los medios. Ya sabe de lo que hablo.

Florence Cassez se queda. Ayer le fue negado el amparo que promovió contra la condena de 60 años de cárcel, por el delito de secuestro. Sus abogados analizarán si recurren o no a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, van a la CIDH o qué.

Y preparémonos para las reacciones. El Ministerio de Asuntos Exteriores francés ya amenazó que esta situación dañará las relaciones bilaterales. Y desde la embajada de Francia, se vislumbra una demanda en contra de Isabel Miranda de Wallace, por presunta difamación, por declarar que funcionarios franceses habrían presionado a magistrados para que otorgaran el amparo a Cassez.

Jorge Ramos pregunta y Peña Nieto le contesta. El precioso góber pinta su raya y dice que no tuvo nada que ver con la muerte de su esposa Mónica Pretelini. Reitera que la encontró en mal estado y cuando fue asistida por médicos, ya tenía muerte cerebral. Ante la ola de rumores y comentarios (y lo que falta) dio a conocer el parte médico correspondiente.

Hoy recuerdo a Camila Fuentes Cervera quien no debió morir en la Guardería ABC.

Él lo pidió: —Disparen misiles…: el presidente Felipe Calderón, ayer al subirse a un F5 en tierra y hacerla de copiloto.

¡Comparte la nota!