Ciudad de México. No vienen de fábrica. No responden a linajes reconocibles. Los instrumentos de Cabezas de Cera nacen del metal y de las manos, de una intuición que decide forma, peso y sonido al mismo tiempo.
Tricordio, jaranita prisma, charrófono, bicéfono: palabras que nombran objetos y, a la vez, una forma de escucha. Ahí empieza todo.
Durante años, el grupo sostuvo una lógica poco habitual: primero el objeto sonoro, después la música. Esa idea alcanza otro filo en Metaensamble, su nuevo proyecto, que llegará al Centro Nacional de las Artes (Cenart) este viernes 17 de abril en el Teatro de las Artes. Cinco músicos, cinco cuerpos metálicos, ninguna mediación electrónica. La vibración sin filtro define cada pieza y decisión.
“Es una expansión”, afirmó Mauricio Sotelo Vargas, director de la agrupación mexicana, en entrevista con La Jornada. La historia de la banda registra etapas distintas: una fase eléctrica a finales de los 90; otra con cruces acústicos y electrónicos en la primera década del nuevo milenio; y un periodo más enfocado en procesos y estructuras de repetición.
En ese recorrido, explicó, el grupo fue desplazando su centro hasta llegar a un punto de inflexión: la sonoridad natural marca la pauta. Ese cambio modifica la relación con el instrumento. El músico ya no impone: escucha, se ajusta, negocia. En ese diálogo aparecen “nuevos vocablos”, una lengua que no existía y que ahora organiza la interacción del quinteto.
El gesto tiene algo de origen. Sotelo (Ciudad de México, 1977) lo formuló con precisión: “reimaginar los inicios de la experiencia del ser humano con la música”.
Frente a dispositivos industrializados, cargados de técnica y memoria, estos instrumentos abren un territorio sin referencias inmediatas. No hay comparación posible. La afinación se decide ahí mismo. La técnica se inventa en el uso. “Todo es nuevo y, al mismo tiempo, es la suma de nuestra historia de escucha”, explicó, al referirse a esa libertad de trabajar sin modelos previos.
Metaensamble parte de esa lógica. La música no cita tradiciones ni arma collages. Se alimenta de lo escuchado hasta volverlo materia propia. No buscan “copiar paradigmas”, señaló Sotelo, sino dejar que esa experiencia decante en un lenguaje propio, sin necesidad de etiquetas. El resultado cambia de forma, se desplaza y rehúye cualquier casilla fija. Un organismo sonoro en mutación constante.
Esa forma en movimiento toma cuerpo en el quinteto. Lo integran Leticia García Arévalo (tricordio), Braulio Navarro Rodríguez (jaranita prisma), Jorge Jaco Jácome del Ángel (charrófono), Mauricio Sotelo Vargas (jarana prisma y dirección) y Francisco Javier Sotelo Vargas (bicéfono, tambor Kitai, kalimba y percusiones), responsable también de la creación de los instrumentos.
La estructura del grupo también cambia. Cada instrumento encuentra su lugar en registro y función, aunque ese papel se transforme. Para Sotelo, se trata de “una interacción dinámica”. De ahí surge una música inquieta, con energía constante, sostenida por una base rítmica que ha dado identidad a la banda desde sus primeras etapas.
La improvisación sostiene esa arquitectura. Las piezas tienen contorno, pero conservan un margen abierto que se redefine con la presencia de quienes escuchan. “El acto vivo permite ir más allá de las rolas”.
El sistema inmersivo en 5.1 y las proyecciones amplían la experiencia sensorial, con una mezcla que acerca al público desde la escucha y la imagen. Sin embargo, el núcleo permanece en otro sitio: “ese ritual de personas reunidas en torno al sonido sigue siendo único”, indicó el músico. La tecnología acompaña; la experiencia se construye en el encuentro.
Metaensamble reúne diez piezas y es el disco número once de la banda, disponible en formato compacto y plataformas digitales, con ediciones en vinilo y Dolby Atmos previstas para mayo. Después de casi tres décadas, Cabezas de Cera abre otra etapa con la misma premisa que los ha definido: escuchar la materia y dejar que hable.
“Queremos provocar desde el sonido, desde un terreno abstracto, sin imponer un mensaje, para que cada quien construya su propia historia”, concluyó Mauricio Sotelo.
La presentación de Metaensamble se llevará a cabo este 17 de abril a las 20 horas en el Teatro de las Artes del Cenart (Río Churubusco 79, colonia Country Club Churubusco). La entrada tiene un costo de 200 pesos.
Con información de LA JORNADA
