Cosme Vázquez /ASICh
Siete asentamientos humanos irregulares quedan todavía en la reserva natural protegida Montes Azules, por lo que en conjunto con la federación se recurre a un procedimiento de desalojo mediante el diálogo y la concertación, para la conservación de este pulmón natural del mundo, declaró el secretario general de Gobierno de Chiapas, Noé Castañón León.
Sostuvo que el procedimiento de desalojo no se da a capricho del gobierno, sino obedece a una necesidad natural y en cumplimiento de acuerdos internacionales que México ha firmado para la conservación de la selva, la cual representa el 20%de la diversidad biológica del país y el último remanente de selva tropical con que cuenta la República Mexicana.
Anotó que en este esfuerzo conjunto y con la voluntad de los grupos que se encontraban asentados en condiciones de irregularidad desde 2003, se ha logrado sacar de Montes Azules a 32 grupos, siempre apelando al diálogo y la concertación, por lo que han sido reubicados en otras partes del territorio chiapaneco.
Castañón León sostuvo que los últimos cuatro desalojos que se lograron en la selva de Chiapas se tuvo que recurrir al uso de la fuerza pública al haberse agotado el procedimiento que por ley obliga a las autoridades recurrir al diálogo y la concertación, porque los señores no llegaron asumir conciencia de la necesidad que se tiene de conservar el pulmón natural.
Sin embargo, aseguró que en ninguno de estos últimos casos se violaron las garantías individuales, ya que cada uno se realizó con la presencia de la Comisión de Derechos Humanos y notarios públicos, quienes dieron fe de los hechos.
Expuso que los siete grupos asentados todavía hasta ahora en Montes Azules ya están sentados en la mesa con las autoridades federales y estatales, y muchos de éstos han expresado aceptar la invitación para salir de donde se encuentran perjudicando esta área natural protegida, por lo que se tiene confianza en que pronto se logre la reubicación.
Hizo un llamado a los ciudadanos chiapanecos para poner el mejor de los esfuerzos por la conservación del pulmón ecológico mundial y que para Chiapas constituye atractivos turísticos naturales de gran trascendencia.
A su vez, Javier Jiménez, delegado de la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas, explicó los daños severos que se han causado a Montes Azules, con la tala de árboles, desmontes para agricultura tradicional, tráfico de madera de caoba y cedro rojo, así como de especies exóticas como la palma Shate y la cacería furtiva.
Inclusive, la presencia de grupos humanos pone en riesgo nuevas familias de especies vegetales y peces que tienen su origen natural en la zona, además de la contaminación del agua.
En tanto, la secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Urbano, Lourdes López Moreno, destacó que la selva lacandona representa el 9% de la superficie natural protegida que hay en el territorio nacional y alberga la 5ª parte de especies en México.
Igualmente, resulta ser un importante sistema hidrológico, pero con la presencia de grupos humanos está seriamente amenazada, por lo que el gobierno de Juan Sabines Guerrero ha impulsado acciones para su conservación. ASICh
