San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- La consolidación de una iglesia autóctona, la migración, continuar trabajando con la opción por los pobres y aportar criterios de análisis de los fenómenos sociales desde la doctrina de “Jesús”, han sido los principales retos que ha enfrentado en su primera década al frente de la diócesis local, afirmó el obispo Felipe Arizmendi Esquivel.
Entrevistado luego de su celebración dominical, el prelado, resaltó estando al frente de ésta diócesis, ha procurado responder a los retos actuales del cambio de época que viven los pueblos, sobre todo los indígenas, “hay un cambio cultural acelerado, que hace todo perecedero, superficial, líquido, transitorio, reciclable” opinó el prelado.
Con énfasis remarcó que la llamada “opción por los pobres” sigue siendo la inspiración de su trabajo, “es parte consubstancial de nuestra fe y, por tanto, de la pastoral de la Iglesia. No optamos por los pobres por una ideología liberacionista, sino por tratar de ser fieles al proyecto liberador integral de Jesús. El es nuestro único camino”.
También reconoció que siendo la población indígena la mayoría en la diócesis local, otro reto importante de su labor es la inculturación de la fe y, en particular, de la liturgia, por lo que ha seguido el trabajo de traducir la “Sagrada Escritura” y los textos litúrgicos a los idiomas indígenas, como el tzotzil, tzeltal y Chol.
También indicó que un reto importante en su trabajo evangelizador, es aportar su opinión en el análisis de los fenómenos sociales que acontecen y reconoció que su opinión está inspirada en la doctrina de “Jesús”, pues él no era indiferente al sufrimiento de su pueblo.
“Ya vienen las elecciones y diré una palabra, no a favor de alguien, pero si para incentivar la participación ciudadana” agregó y lo mismo hará para ayudar en el desarrollo del próximo censo.
Finalmente, al celebrar también su cumpleaños número 70 Monseñor Felipe Arizmendi pidió disculpas por sus limitaciones y errores e invitó a sus correligionarios a seguir construyendo esta Iglesia que quieren ser, como indica el III Sínodo Diocesano, o sea “una Iglesia autóctona, liberadora, evangelizadora, servidora, en comunión y bajo la guía del Espíritu Santo”. ASICh
