Cosme Vázquez /ASICh
Ha terminado la colecta de la Cruz Roja por medio del boteo, de lo cual el arqueo aun no terminado arroja ingresos de alrededor de un millón 900 mil de pesos, aunque la campaña queda permanente, sostuvo la delegada de la benemérita, María Eugenia Pérez Fernández.
Consultada aseguró que el manejo de estos recursos, los cuales se siguen contabilizando, se hará con toda la transparencia, para poder hacer maravillas con lo poco que se tiene y las múltiples necesidades que se tienen.
Sostuvo que los ingresos se reparten en apoyos a las delegaciones en el interior del estado; como ejemplo dijo que a la delegación de Tuxtla se le apoyó este mes con material para poner un transformador, así como con materiales para tener baños dignos.
Pérez Fernández reconoció que solo una de las ambulancias trae desfibriladores, porque son aparatos que cuestan hasta 70 mil pesos, pero son valiosos para marcar la diferencia entre la vida y la muerte de personas con afecciones cardiacas.
En tanto, dijo que los ingresos por medio de la colecta este año hasta el momento reflejan que son menores a los del año pasado.
Subrayó que los ciudadanos debemos entender que la Cruz Roja es una organización privada, no depende del gobierno y tiene gastos fuertes, sobre todo en una ciudad grande como Tuxtla Gutiérrez en donde por la incipiente cultura vial se presentan muchos accidentes.
Enfática dijo que hay constancias que la Cruz Roja trabaja todos los días de día y de noche, tan solo basta con ver los periódicos que publican la sección de roja para darse cuenta que ante cualquier accidente ahí están las ambulancias y los paramédicos, auxiliando, inclusive hasta en violencia intrafamiliar.
A los voluntarios hay que estimularlos, las ambulancias requieren de combustibles, refacciones, equipo médico, material de curación y hay que pagar a los paramédicos en urgencias médicas, doctores y enfermeras.
Consideró que nadie es tan pobre que no pueda aportar aunque sea centavos, los cuales son valiosos para la Cruz Roja, ni tan rico que en algún momento no tenga que llegar a necesitarla, sobre todo que los accidentes ocurren en cualquier momento y ahí es donde se asiste con traslado en el menor tiempo posible, ya que de esto depende la vida o la muerte del accidentado.
La empresario agradeció a Dios por no haber tenido la necesidad de utilizar hasta ahora los servicios de la Cruz Roja, pero algunos de su personal sí han sido asistidos en traslado hacia el IMSS donde tienen su seguro. ASICh
