Mario Luis ALTUZAR SUÁREZ
Sotto voce
Ciudad de México.- Denunció la diputada federal quintanarroense perredista Graciela Saldaña Fraire, el ominoso silencio de la Administración Peña a la exigencia legislativa para que informe sobre el proyecto Dragón Mart que impulsa en Cancún el gobernador priísta Roberto Borge Angulo.
Apoyado el proyecto por el Grupo Monex vinculado al presidente de México, Enrique Peña Nieto, el proyecto chino anunciado el 22 de marzo de 2011 por el entonces gobernador de Quintana Roo, el priísta Félix Arturo González Canto, públicamente suma rechazos del legislativo federal como de las cúpulas empresariales.
Ese día se anunció que iniciaría operaciones en junio de 2011 en su primera etapa 150 millones de dólares, diseñado desde 2007 albergar 2 mil 500 empresas en los 8 mil 400 metros cuadrados.
Sin embargo, los problemas medio ambientales surgieron y retrasaron el proyecto. Y el 12 de junio de 2012, un año después de retrasos, se anunció:
Una inversión de 200 millones de dólares será el capital final para el centro de exhibición comercial Dragon Mart, que contempla en el proyecto ejecutivo 122 mil metros cuadrados techados con 3 mil 40 locales comerciales, 40 mil metros cuadrados de bodegas, 60 hectáreas para oferta inmobiliaria y mil 265 unidades-habitacionales, así como un chinatown, informó el director general del proyecto, Juan Carlos López Rodríguez.
Avalado por el entusiasmo de que el proyecto arrancó con un gobernador priísta y prosigue con otro mandatario estatal tricolor que cuenta además, con la ventaja de que regresó su partido a la presidencia del país, la destrucción del entorno ecológico, la competencia desleal que es tradicional en los chinos y su escaso respeto a los derechos laborales, se suma ahora, la preocupación empresarial.
En su análisis semanal, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), que depende del CCE, advirtió que la racionalidad económica sugiere “no ponerle la mesa del libre comercio regional a una economía que no practica nuestros mismos principios sobre la base de una competencia real y ajena a todo tipo de intervencionismo y control estatal”.
Señaló que la “preocupación mayúscula” de los empresarios en torno a las implicaciones que podría tener el proyecto Dragon Mart (complejo comercial de 562 hectáreas que se instalaría en Cancún para la exposición permanente y venta de productos chinos) es si podría desplazar a los productores y empresas locales.
El organismo consideró que la preocupación de los industriales no es infundada si se considera la creciente cuota del mercado mexicano para las importaciones provenientes de China que, dijo, responde a una mayor competitividad de sus manufacturas.
Y el 28 de enero, la diputada federal perredista quintanarroense Graciela Saldaña Fraire, denunció el ominoso silencio de la Administración que encabeza el priista mexiquense Enrique Peña, a los legítimos reclamos del Poder Legislativo, como en los mejores tiempos del docenato panista y su máxima: “¿Por qué yo?
Saldaña Fraire recordó que hace un mes, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión urgió al gobierno federal a informar los resultados de la investigación solicitada hace un mes por la Comisión Permanente respecto al proyecto Dragon Mart, el cual se plantea construir en Quintana Roo.
Esto ante la creciente inquietud generada por el proyecto entre pobladores, ambientalistas, industriales y autoridades locales del municipio de Benito Juárez, Quintana Roo.
Señaló que la pretensión de construir 722 viviendas para la residencia de tres mil empleados chinos en ese sitio sería ilegal, ya que no cumpliría con el Programa de Reordenamiento Local.
Además, dijo, cámaras industriales como la del vestido, el calzado y la de transformación han manifestado su preocupación por una eventual competencia desleal por parte de empresarios chinos; en tanto organizaciones ecológicas han protestado por la deforestación de grandes extensiones.
La legisladora recordó que la Comisión Permanente solicitó, a través de un punto de acuerdo que ella presentó, la investigación de las diversas dependencias involucradas con el proyecto, así como la difusión de los resultados.
No obstante, a casi un mes, la petición no ha sido atendida, indicó, por lo que reiteró su llamado a informar a la ciudadanía sobre el tema.
El proyecto Dragon Mart presumiblemente incluirá centros de exhibición y comercialización de productos chinos y 722 viviendas en una superficie de 561 hectáreas.
Así, a sotto voce se sigue la violación a las leyes ambientales, laborales en una gestión que empieza a desdibujar la esperanza generada, a 59 días de iniciada su gestión. Y se decía por los analistas que en los primeros cien días el miembro del Grupo Atlacomulco aunque no muestra su dinastía, debería reafirmar la esperanza o crear la desilusión de los gobernados. Usted, querido lector, ¿qué opina?
