Alfonso Carbonell

Comentando la noticia

¡¡¡ Salud!!!

Sí ¡salud!, en términos superlativos, porque en ello, el Gobernador del estado, Juan Sabines Guerrero, ha empeñado su palabra disponiendo lo necesario para atacar sin cuartel, los males endémicos que afectan con mayor severidad a la población chiapaneca. El dengue y el rebrote de la influenza, con mayor atingencia.
Por ello mismo ayer, en un acto que se desplegó con relación a un plan de emergencia de combate al dengue, desde el Aeropuerto Internacional de Tuxtla Gutiérrez “Ángel Albino Corzo” (saludos amigo Jaime), el mandatario estatal dio el banderazo a esta etapa intensiva de combate al dengue, cuyas cifras en la entidad empiezan a ser significativas; poco más de mil casos diagnosticados y de éstos, alrededor de 300 han sido hemorrágicos. Pese a ello, no se ha reportado ni una sola defunción. La mejor noticia.

Así, en esta primera etapa que comprende los municipios de Tuxtla Gutiérrez y el colonial Chiapa de Corzo, para de ahí implementarse en otros más como por ejemplo Tapachula, en donde también se tienen registrados un buen número de casos -y en los que sea necesario-, el despliegue de personal del sector salud como de unidades motoras y equipos de fumigación manual sin precedentes, incluso con el apoyo de dos avionetas tipo Cesna, dio inicio, decía, una intensa e importante campaña de prevención, combate y concientización contra del dengue.

Se destaca, por supuesto, la importante participación de los gobiernos municipales de Tuxtla y Chiapa, de Jaime Valls y Enrique Aguilar, para la consecución exitosa de éstas tareas. Ah, porque como bien lo advirtiera el gobernador Sabines, palabras más palabras menos; Esta es una tarea de corresponsabilidad entre gobierno y sociedad. De todos. Me queda claro.

Salud, salud y más salud!!! (Aunque no haya dinero ni amor)

Y bueno, cómo no tocar el tema, y no sólo de interés estatal sino de relevancia nacional e internacional y que tiene que ver, sí adivinó, con la pandemia que representa el virus de la hoy conocida como influenza A H1N1, sobre la que, la propia secretaría de Salud federal, ya ha anunciado y advertido en voz de su titular Dr. Ángel Córdova Villalobos, ha dado inicio la “segunda oleada” de éste virus, la que se prolongará hasta marzo del 2010. Es decir, la temporada más riesgosa de otoño-invierno.

Sí bien es cierto que sobre el tema el propio Córdova Villalobos, ha considerado estar preparados para hacerle frente a este rebrote u oleada del AH1N1, incluso que a diferencia con su primera aparición a finales de abril y sobre la cual -influenza inicialmente llamada “porcina”- no se tenía ni el más mínimo de conocimiento y de ahí, por eso, las medidas extremas aplicadas, ahora ya se tienen mayores conocimientos del cómo, atendiéndose con oportunidad, la enfermedad no es de mortal necesidad.

Para la reflexión

Sin embargo, es él mismo secretario Córdova, que ve un panorama realmente grave al estimar de 1 a 5 millones de posibles infectados y 2 mil defunciones, situación que, sin invitar al pánico, sí es de tomar en consideración. Algo más que invita a la reflexión, sobre todo para mantener la guardia en cuanto a las medidas de higiene recomendadas para evitar riesgos de transmisión, es el déficit mundial que existe en la existencia y posible producción de la vacuna para este virus respecto a la demanda estimada. Es decir, que de acuerdo a los datos oficiales dados a conocer por el gobierno federal sobre la situación del país respecto a la posible demanda de vacunas y las ya existentes y las posibles a adquirir en octubre, sobre todo las de fabricación China, de tener actualmente 5 millones y de próximas a adquirir 10 millones, pues, bueno, no serán suficientes para atender la demanda estimada.

Y le digo por qué: Resulta que de las existentes -5 millones de vacunas-, un número significativo serán aplicadas a todo el personal del sector salud y fuerzas armadas del país, ello para prevenir el contagio en la atención a sus intrínsecas tareas a favor de la población. Valiosas tareas, se reconoce. Entonces así, si las que tenemos para atender a un estimado de población infectada de 5 millones (en el peor de los escenarios se dijo) bueno, de entrada y si Pitágoras no era tonto, pues, nomás no van a alcanzar. Ah, pero aún más grave -estimo-, cuando el mismísimo secretario de Salud el multicitado Córdova Villalobos, ya ha reconocido e incluso mencionó que de acuerdo a los lineamientos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) dependiente de la ONU, sólo se registren el 30 por ciento de los casos (sic y recontra sic), y que en números reales los infectados podrían llegar a más de 15 millones de infectados. ¡Pasumecha!

Pero insisto, a diferencia de su primer brote y sobre el cual -virus- no se tenía ¡en el mundo!, antecedente alguno del AH1N1, ahora se sabe que no es mortal y que puede prevenirse si se toman las recomendaciones conocidas y ampliamente difundidas. Ah y claro, que ya existe una vacuna para este mal. De todos modos, tome sus precauciones.

Ya de salida

Por ello mismo y volviendo al tema de origen, en Chiapas la prioridad es ¡salud, salud y más salud! En Chiapas -insisto- lo ha dicho el gobernador, ni se esconden las cifras ni se engaña a la población. Aquí la cifras de contagiados (infectados según lo dijo Córdova de salud de México a Pérez ex de salud de Chiapas), ha dicho Sabines Guerrero, “ni se esconden ni se maquillan”, por ello mismo se ha logrado abatir el número de infectados, hospitalizados y de muertos. Me queda claro. (“Ponte buzo” diría Carlos Macías)

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