Comentando la noticia
Mal y de malas
Como si no tuviéramos suficiente los mexicanos, digo, con eso de las malas noticias que nos vienen en cascada como más impuestos y menos recursos para la inversión productiva, amén claro está, de la triste realidad que nos envuelve a todos en aspectos como la alta inseguridad, aumento en el desempleo y una clase política que no atina a darle rumbo y dirección al país. Bueno y decía, como si no fueran pocas las calamidades que hacia el interior del país se gestan, de afuera y de acuerdo a la medición y evaluación de organismos internacionales nos vienen a restregar en la cara que en materia de corrupción, México pierde lugares o si quiere usted, gana en la lista de países más corruptos. ¡Qué novedad!Otro aspecto de medición internacional tiene que ver con el incremento en los índices de pobreza, que tal y como lo rescata el periodista Carlos César Núñez Martínez (Portafolios Político) de un informe de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) y cito textual; “La CEPAL en su investigación, señala que en el 2008 la pobreza alcanzó a 34.8% de la población, unos 37 millones de mexicanos; superior al 31.7% de connacionales en situación de pobreza registrado en 2006”. Me queda claro.
A esto anterior, habría que agregar lo que tiene que ver con la transparencia sobre todo de los partidos políticos en México, donde el manejo discrecional de recursos aunado a una política regulatoria laxa o casi inexistente, dan pie a que millonarios recursos del erario público se dilapiden sin la mayor consideración a los mexicanos. Sobre todo a esos grupos vulnerables que como lo advierte la CEPAL, suman millones y su número va en ascenso. ¡Pa´ que pictes! Diría Tío Gervasio.
A modo de corolario
Así pues, y después de que el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz aseverara, poniéndole con ello “la cereza al pastel” (de nuestras desgracias) sobre que; “México tuvo uno de los peores desempeños para enfrentar la crisis financiera internacional”, bueno; “Qué Dios nos agarre confesados” porque lo que está por venir, se antoja de pronósticos reservados.
Hablando de partidos
El pasado jueves 19, los legisladores del Congreso local aprobaron, por mayoría, la Iniciativa de Decreto enviada por el Jefe del Ejecutivo estatal de reformas a la Constitución Política local, con las que por ordenamiento de ley se mantiene la elección de diputados para el 2010 y se establece, por única ocasión, la elección de Concejos Municipales.
El objetivo principal de esta reforma constitucional es, por una parte, el homologar los tiempos de las elecciones locales con las federales en el 2012, al tiempo de lograr reducir al menor costo posible el proceso electoral del año entrante, claro está, invocando siempre absoluto respeto a los principios democráticos y de los mandatos constitucionales de la federación y del propio estado.
Para mayor abundamiento y claridad de los objetivos propuestos por el mandatario estatal Juan Sabines Guerrero, permítanme les comparta parte del boletín oficial que el área de Comunicación Social del Congreso del estado (¡Bienvenida y felicidades Jessi!), hiciera circular y el que de manera textual explica lo siguiente:
Además de homologar las elecciones y lograr un ahorro del 70 por ciento destinado a campañas y partidos políticos, a partir de estas reformas, se fortalecerá la equidad de género, ya que los partidos deberán proponer, por lo menos, 50 por ciento de mujeres propietarias en las candidaturas y estas candidatas, a su vez, deberán llevar como suplentes también a mujeres.
Con estas reformas propuestas por el gobernador Juan Sabines, Chiapas se pondrá a la vanguardia nacional, con las siguientes propuestas:
– Las campañas se celebrarán con tiempos recortados: 30 días.
– Se logrará un ahorro del 70 por ciento del recurso destinado a campañas y partidos políticos.
– A partir de 2012 se homologarán elecciones federales con las estatales de forma definitiva.
– Se fortalece el empoderamiento de la mujer. Los partidos deberán proponer, por lo menos, 50 por ciento de mujeres, como propietarias en las candidaturas.
– Las candidatas propietarias deberán llevar como suplentes también a mujeres.
– En candidaturas plurinominales, 1 a 1 como consecutivos en la lista; es decir, una mujer y un hombre.
– Apoyo a nuevas generaciones: el Congreso se integrará con un 30 por ciento de jóvenes.
– Lo recursos ahorrados en 2010 por gastos electorales, se invertirán en infraestructura educativa y la reconstrucción por “Stan”.
Ya de salida
En una rápida repasada a la iniciativa gubernamental para la homologación y ahorros en el proceso electoral local, ah, y sin entrar al debate desgastante social y políticamente en cuanto estéril sobre de sus bondades, bastaría apuntar al menos tres consideraciones; consideraciones que a título personal habrían que valorarse a la luz de lo costoso e insisto, desgastante proceso que representan -aunque suene redundante- los “procesos electorales”.
Primera.- De tiempo ha, una de las exigencias ciudadanas lo ha sido en términos generales, la homologación de elecciones habida cuenta de que en un periodo sexenal la ocurrencia de al menos cinco elecciones, que con independencia de lo costoso que resultan para el estado y país, éstas ejercen una presión social innecesaria al someter al electorado a una serie de confrontaciones al tiempo de gestar la compra indiscriminada de votos (ojo que no de conciencias), sobre todo de los grupos de población más necesitados. Carne de cañón.
Segunda.- Que ninguna elección le garantiza al pueblo llámense federales o locales, que quienes fueron electos por el voto ciudadano finalmente y baste con revisar la historia, éstos les cumplan a la hora de legislar o gobernar. Sin embargo y creo coincidirán, hasta ahora no tenemos otro mecanismo para elegir a nuestras autoridades. Sí pero por favor ¡ya no cada año!
Tercera.- Que la reforma propuesta (ni ninguna otra) debe ser pretexto ni puede ser usada con aviesos móviles políticos, mucho menos usarla de bandera para confrontar a los chiapanecos. Lo que debe quedar claro para todos es que ésta (reforma), ya fue aprobada y que pese a que la mayoría priista se abstuvo, déjenme ser reiterativo, tampoco es para exacerbar rencores ni subirlos al “ring” mediático de las descalificaciones. Que si originalmente la propuesta fue impulsada por los tricolores y ahora recularon, bueno, en su derecho están.
Ahora, lo que viene, es avanzar en los consensos que el estado necesita y elevar la estatura de miras. Chiapas y los chiapanecos lo merecen.
