Fundación FEMSA y el Gobierno de Chiapas anunciaron la instalación de 175 plantas potabilizadoras de agua con tecnología de Estados Unidos, en los 28 municipios con menor índice de desarrollo humano, con las que se mejorará la calidad de vida de más de un millón de chiapanecos.
Con esta acción se atiende a los municipios con menor índice de desarrollo humano en la entidad mediante el manejo sustentable de los recursos hídricos y el acceso a agua potable, cumpliendo con los lineamientos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU.
Esto se logrará gracias a una inversión anual que supera los dos mil 950 millones de pesos en materia de infraestructura hidráulica, cifra superior a la realizada durante toda la administración anterior.
“La tarea fundamental es dotar de agua potable, en esta gran cruzada para beneficio de los chiapanecos que más lo necesitan, sobre todo a los 28 municipios con menor índice de desarrollo humano, a los que estamos comprometidos a atender, erradicar al 2015 la pobreza o reducir los indicadores”, sostuvo el gobernador Juan Sabines Guerrero.
Durante este sexenio se trabaja en ampliar las redes de abastecimiento del vital líquido y ofrecer agua potable para mejorar los índices de salud, al reducir la morbilidad infantil, materna, el tracoma, así como las enfermedades diarreicas.
Al respecto, el gobernador Sabines recalcó su compromiso de bajar los índices de mortalidad infantil y las enfermedades diarreicas. “No quiere decir que será en automático, pero en este censo que viene seguramente habrán menos niños enfermos”.
Destacó que con estas obras no sólo se potabilizará el agua, sino que con el insumo principal de la sal de Ixtapa, se tendrá un beneficio adicional, ya que la tecnología norteamericana es única, competente y de excelente calidad.
Dijo que aunque los municipios cuenten con un sistema de agua entubada, la idea es potabilizarla para que los habitantes consuman agua de calidad, sin contaminantes. “Para la ONU es fundamental que la gente tenga agua potable, para el desarrollo humano es indispensable que la gente tenga agua potable”.
De este modo, la tecnología que se adquirió en Chiapas va a permitir no solamente potabilizar el agua sino limpiar toda la red de distribución que va a llevar a los domicilios el líquido para estas 175 comunidades con menor índice de desarrollo humano.
A esta gran cruzada que emprende el Gobierno de Chiapas se sumó Fundación Femsa, que al conocer el trabajo que se realiza en la entidad donará un total de ocho de las 175 plantas potabilizadoras, además de la instalada en el municipio de Oxchuc. Igualmente, realizará la capacitación de 80 instaladores de esta tecnología.
Al respecto, el director de la Fundación Femsa, Vidal Garza Cantú, se sumó al compromiso que encabeza el gobernador Juan Sabines por mejorar la calidad de vida de los chiapanecos que viven en marginación.
“Nos sumamos porque vemos un compromiso legítimo y claro, porque el liderazgo del Gobierno de Chiapas por mejorar las condiciones de vida de los chiapanecos y porque Fundación Femsa busca ser un instrumento que apoye la inversión social de alto impacto y con aliados que agreguen un valor y eso lo hemos encontrado en el estado de Chiapas”.
Nuestra tarea, dijo, es la de sumarnos a la iniciativa de agua limpia que impulsa el Gobierno del Estado y la comunidad en Chiapas para que puedan agregar a su proyecto de infraestructura hidráulica a las localidades más dispersas y marginadas.
“Cuando vemos voluntad, no solamente de un líder como el gobernador del Estado sino también de los ciudadanos – como los de Oxchuc – nos damos cuenta de que este es un proyecto que tiene enorme impacto y gran futuro”, indicó.
Para garantizar la potabilidad del agua, los equipos funcionan a través de tres procesos: un tanque de solución oxidante, sistema que genera una presión de oxidantes mixtos y un generador de salmuera o sal de mesa.
Para el funcionamiento de cada una de éstas, se necesitarán 50 kilos de sales mensuales, mismas que serán adquiridas en el municipio de Ixtapa y que generará también una derrama económica para los habitantes de ese lugar.
Las plantas potabilizadoras producirán 21 litros de agua por segundo, es decir, cada habitante tendrá la garantía de 150 litros diarios.
El mantenimiento de cada una de las plantas será de 12 mil pesos anuales y estarán instaladas antes del 31 de mayo de 2010.
En el acto, el secretario de Hacienda del estado, Carlos Jair Jiménez Bolaños Cacho, recordó que a lo largo de la historia la pobreza en Chiapas está vinculada con la falta de acceso al agua potable.
“La política de atención al agua potable ha priorizado siempre tratar de llevar agua entubada a más personas. Este esfuerzo, aunque bien intencionado, ha puesto la calidad del agua al margen de la agenda de atención e incluso la infraestructura hidráulica no necesariamente ha sido prioridad de los gobiernos; en este 2010, la estrategia es diferente, pues de los más de 7 mil 500 millones de presupuesto destinado a la obra pública, el 40 por ciento se destinará a obras de infraestructura hidráulica”, indicó.
En ese sentido, el funcionario estatal destacó que invertir en agua limpia es invertir en la gente, para mejorar la salud de los niños y las mujeres, a través de la provisión de agua para todos, que permita erradicar la pobreza en la entidad.
Este hecho refleja la política social de un gobierno que se preocupa y se ocupa por su gente y más aún cuando las plantas potabilizadoras están ligadas a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, indicadores que marca la ONU. ASICh
