Agenda del debate

Calderón: La crisis es de quien la trabaja

José Carreño Carlón

Disputa por la explotación del tema económico

Violencia del hampa vs. libertades informativas

El año 2009 llega con mala prensa. Tan mala o más que la del 2008. La tradición de los medios de colmarnos de balances del año que termina y de pronósticos del que empieza se cumplió esta vez como si fuera un concurso para elegir el recuento más negro del año ido y el peor pronóstico del recién llegado.

Es que ante las vacaciones de los declarantes habituales, la prensa suele recurrir en esta temporada a agregarle valor informativo a hechos pasados, con el expediente de volverlos a contar. Y sus recuentos de 2008 pusieron en la agenda una abultada acumulación de matazones, pérdidas de empleos y alzas de precios.
Ante la misma escasez de noticias, los medios les suelen otorgar valor noticioso a hechos que todavía no se producen, pero que se presagian. Y ya se informa de la infernal combinación de desempleo e inflación prevista para 2009, de los previsibles conflictos electorales y del anunciado escalamiento de terror de las bandas criminales para los siguientes meses.

El hecho es que así quedaron perfilados por los medios —en su condición de definidores finales de la agenda pública— los temas del debate nacional del nuevo año: México en el torbellino financiero global, ambiciones políticas peligrosamente desatadas y repunte esperado de violencia e inseguridad.

Lo nuevo fue que el mensaje de ayer del presidente Felipe Calderón mostró su decisión de devolverle al Ejecutivo su condición de principal definidor primario de la agenda pública. Y lo viejo fue que el ataque armado de anteayer contra Televisa en Monterrey refrendó la decisión del hampa de seguir disputando su lugar en la definición de esa misma agenda nacional, por la vía de la violencia contra las libertades informativas.

Lo fundamental

Qué mejor que se cumplan los propósitos anunciados por el Presidente en la ceremonia de firma del Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Familiar y el Empleo, para combatir los efectos en México de la crisis financiera global.

Pero desde la perspectiva de la comunicación política, importa resaltar que el mensaje presidencial dejó atrás el debate en que se había enredado el gobierno al pretender minimizar el tamaño de la crisis económica y sus efectos en México. Una fallida estrategia apaciguadora de las preocupaciones de la gente ante las señales inequívocas del deterioro económico había conducido al Presidente a abandonar el liderazgo de la gestión de la crisis y a ceder a otros actores la explotación política de esa crisis.

Esta vez, sin dejar de exaltar las fortalezas de los “fundamentos macroeconómicos” del país, Calderón conectó en su mensaje con lo verdaderamente fundamental para la gente: la desolación de la realidad microeconómica de quienes no alcanzarán un empleo y de quienes lo perderán, de quienes están al borde de cerrar sus grandes, pequeñas o medianas empresas y de quienes ven reducidos o desaparecidos sus ingresos para sostener el gasto familiar.

La disputa por la crisis

Con el reconocimiento de estas realidades, con el anuncio de las medidas para hacerles frente y con la capacidad de convocatoria para comprometer en su aplicación a la representación nacional de los sectores público y privado, de los poderes Legislativo y Judicial, de los órganos autónomos del Estado y de los gobiernos estatales y municipales, el Presidente hizo de lado la negación de la existencia de la crisis y asumió en cambio la existencia de una abierta disputa por la explotación política de la crisis.

Tarde, pero el Presidente parece haber captado el nombre del juego de sus competidores: “La crisis es de quien la trabaja”. Y parece también haber logrado llevarse el juego a su cancha, el de la estructura institucional. Porque hasta ayer el sector antiinstitucional de Andrés Manuel López Obrador iba solo con su movimiento extraparlamentario “en defensa de la economía popular”. Y, en el flanco parlamentario, el senador Beltrones construía sin competencia su liderazgo con su Foro de Propuestas y Compromisos México ante la Crisis.

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