Cosme Vázquez/ASICH
Los acuerdos migratorios alcanzados entre los gobiernos de México y Estados Unidos no resuelven de inmediato el fenómeno de las caravanas, las cuales cada vez son mayores, sostiene Marco Tulio Carrascosa, presidente de Oficinas de Enlace Internacional, organización no gubernamental pro migrante.
Se ha mencionado mucho que se va a fortalecer entre ambas naciones, pero esa relación está fortalecida naturalmente, por lo que en realidad se necesita es aterrizar un programa, un plan donde puedan participar los países de Centroamérica, porque los flujos migratorios siguen creciendo.
La migración es desordenada, caótica porque no se sabe hoy quiénes vienen, de dónde vienen y cuántos vienen. Con una migración ordenada podríamos tener mejores resultados, pero los flujos migratorios son descontrolados, por lo que hay migrantes centroamericanos que hasta poseen credencial de elector con fotografía de México y hasta actas de nacimiento, las cuales compran, por lo que es más fácil que engañen a Migración.
Sin embargo, el que los migrantes tengan esta credencial pudiera alterarse la democracia en procesos electorales en México, Chiapas y municipios donde permanecen estas personas, aseveró.
Por ello, enfático dijo que el avance para la atención al tema migratorio entre México y Estados Unidos es lento, con relación al flujo migratorio, vienen más caravanas cada vez más grandes. Inclusive, vienen migrantes financiados, con dólares en la bolsa, por lo que los gobiernos deben de atender con más urgencias.
En tanto, muchos migrantes están siendo blancos de la delincuencia organizada, para la trata de personas, sobre todo mujeres venezolanas, indicó.
Asimismo, la apretura de los cruces fronterizos lleva una doble moral para defender a los migrantes, porque las fronteras abiertas generan caos debido a que no se sabe qué migrantes vienen, no hay control sanitario ni de lo que accesa al país rumbo a los Estados Unidos, con el riesgo de que metan hasta bombas nucleares.
Lo que se debe insistir es una reforma migratoria, con alcances desde países centroamericanos hasta los Estados Unidos, a fin de garantizar la seguridad en las fronteras con alta tecnología y brindar a los migrantes, atención humanitaria. Pero, abrir las fronteras, solo demuestra un interés de afectar la economía de los Estados Unidos y de México, con flujos grandes de migrantes, lo cual generaría situación de pobreza. En estos momentos ya se quiebra la economía de ambos países, cuyo impacto podríamos ver dentro de unos cinco años, todo por la migración desordenada, puntualizó. ASICH
