Cosme Vázquez /ASICh
Un presupuesto de 24.5 millones de euros se habrán destinados al 2007 para el desarrollo de las comunidades de la selva Lacandona, reveló María Cruz Hernández, del grupo técnico interinstitucional del Programa de Desarrollo Social Integrado y Sostenible. Sin embargo, la funcionaria titular de la Secretaría de Desarrollo Social en los últimos siete años en Chiapas aseguró también que a tres años de las inversiones en 18 micro regiones de la zona selva el impacto social no se ha dado a favor de las comunidades, argumentando que los proyectos aun no germinan.
En tanto, enfática dijo que la ejecución de los recursos, sobre todo en los dos últimos años del gobierno anterior, ha sido transparente y han tenido auditorías con consultores europeos.
Asimismo, dijo que la experiencia adquirida en la zona Selva en cuanto a la restitución de las tierras, a través de la reconversión productiva, que le permitan al hombre tener cuando mínimo ingresos similares a los que obtenían con el cultivo del maíz, se traspolará a otras regiones de la entidad.
En este sentido, dijo que se podría trabajar con el mismo esquema que se ha venido trabajando en la selva en zona zoque y en la Sierra, sobre todo en atención a comunidades más pobres, porque está visto que el 28 por ciento de las familias que están siendo atendidas con el PRODESIS han mejorado sus ingresos.
Salim Rodríguez, director general del Instituto para el Fomento de la Agricultura Tropical de la Secretaría del Campo, apuntó que 2007 será un año importante para la ejecución de los recursos de la comunidad europea, para atender los proyectos de cultivos alternos en 20 mil hectáreas en la zona de Marques de Comillas y seis mil hectáreas de planta de hule, así como agricultura intensiva como limón persa, aguacate y otros productos cítricos.
A su vez, Lourdes López Moreno, directora general del Instituto de Ecología, anotó que desde esa área de gobierno se trabaja en tres rubros como la conservación de la biodiversidad, el monitoreo constante de la fauna silvestre en peligro de extinción y la educación y cultura ambiental, dirigida a jóvenes y niños.
En tanto, Jorge Figueroa, de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Sustentable, expuso que a través de las asambleas de barrios se prioriza con el consenso de la gente lo que ahí se tiene que hacer, y con las organizaciones sociales y productivas se trabaja territorialmente en los tipos de proyectos a desarrollar. ASICh
