La educación socialista es un sistema educativo que esta estructurado y fundamentado en las doctrinas socialistas, las cuales plantean que tanto la organización social como los medios de producción de una nación deben ser de dominio público y controlados por el Estado con el objetivo de alcanzar el bienestar de una sociedad. Por consiguiente, los sistemas socialistas defienden la propiedad social o colectiva de los medios productivos y rechazan cualquier forma de propiedad privada. El socialismo es la antítesis del capitalismo, que es un sistema basado en el libre mercado y en la privatización de los recursos.
El autor José Carlos Mariátegui, en su texto La educación en el capitalismo y socialismo, estableció que la educación es un proceso de formación integral del ser humano, en el que se busca desarrollar las capacidades morales, físicas y artísticas de cada individuo en un determinado contexto social, económico y político.
Según este autor, la educación puede seguir dos vertientes principales: una regida por el enfoque capitalista y la otra fundada en los preceptos socialistas. En el primer caso, la educación capitalista intenta construir sociedades subordinadas al mercado y al consumismo, mientras que la educación socialista está enfocada en las clases marginadas y en la repartición igualitaria de los recursos.
De igual forma, Mariátegui afirmó que la educación dentro de las potencias capitalistas está dirigida hacia un grupo determinado de personas, específicamente hacia las clases privilegiadas de las sociedades; en cambio, la educación socialista intenta ser más inclusiva y busca concienciar a los individuos sobre la diferencia de clases, la historia de los marginados y el enajenamiento producto del trabajo.
El socialismo es una corriente filosófica que ha influido de forma notoria en la educación contemporánea. Algunos autores afirman que es una rama del naturalismo, ya que el socialismo considera al ser humano como un producto de la naturaleza, sin embargo, adapta este punto de vista a las necesidades de la vida social.
En el caso del socialismo, este plantea lo contrario; tanto la vida en común como la vida en sociedad tienen privilegio con respecto al individuo. En consecuencia, el carácter individual de los hombres se encuentra subordinado a los deseos y objetivos del conjunto social.
Algunos afirman que el socialismo se nutrió notablemente de los valores de la Ilustración, no obstante, esta corriente filosófica apareció por dos causas principales: la Revolución Industrial que trajo como consecuencia un cortejo de desdichas para el proletariado— y el desarrollo de la economía política como ciencia.
Aunque el socialismo ya se estudiaba por importantes pensadores como Saint Simón (1760-1825) desde el siglo XVIII, la educación socialista comenzó a impartirse como tal a partir del siglo XX, cuando se instauró el sistema en la Unión Soviética. Además, también se introdujo en otras regiones como Cuba, China y México en las décadas posteriores.
La educación socialista cuenta con las siguientes características:
– Es una educación laica, lo que quiere decir que no imparte clases de religión. Las instituciones educativas pueden ofrecer orientación religiosa, pero esta no puede ser de forma obligatoria.
En países como España y Portugal el alumno que no desee asistir a clases de religión tiene la opción de cambiar esa materia por otra similar como Ética. La educación socialista es dirigida y organizada por el Estado, junto con el resto de los principales servicios públicos. Esto con el objetivo de evitar que la educación privilegiada sea solo para las clases pudientes, mientras que las clases pobres reciben una educación deficiente.
– Otra característica de la educación socialista es que su enfoque es pragmático, experimental y cuestionador, sin embargo, está combinado con el desarrollo laboral; esto con el fin de conseguir la equidad social.
– La educación socialista sostiene que la escuela debe ser una entidad viviente y activa, definiéndose a sí misma como “una comunidad de trabajadores” por el contrario a la escuela tradicional, que busca preparar al hombre en su carácter individual para la vida temporal.
Uno de los principios de la educación socialista consiste en la importancia que se le otorga a lo colectivo y a lo comunitario. Por ende, esta educación disminuye la relevancia del individuo y se centra en los conglomerados humanos.
Esto sucede porque el socialismo considera que la vida social condiciona todas las esferas del ser humano, por lo tanto, el hombre tiene que cumplir con una serie de deberes relacionados con la caridad y con la justicia social.
En las escuelas socialistas, los alumnos son instruidos de forma igualitaria, lo que quiere decir que todos deben recibir un trato equitativo y los mismos niveles de estudio sin importar su condición económica. El objetivo de esta idea es formar ciudadanos que contribuyan al desarrollo colectivo y no se dediquen solamente a acumular riquezas y beneficios individuales.
Los alumnos son instruidos de forma igualitaria; todos deben recibir un trato equitativo sin importar su condición económica.
La educación socialista es centralizada porque es controlada y dirigida por un único poder, siendo este generalmente el Estado. Este poder debe comprometerse a salvaguardar los intereses del colectivo y verificar que todas las instituciones se manejen de forma equitativa
En 1930, se realizó una reforma educativa en México con el objetivo de integrar al indígena y construir una identidad nacional. Sin embargo, Chávez Jiménez, en su texto La escuela socialista de la década de 1930 y los procesos de interculturalidad del siglo XXI (2015), estableció que este intento de reformación socialista fracasó debido a las decisiones tomadas por el presidente Manuel Ávila Camacho.
Además, la reforma se vio afectada también por la reacción de los sectores conservadores y de la Iglesia, quienes se oponían a una educación liberal y más inclusiva. A pesar de que no pudo cumplir sus objetivos, esta reforma propuso que las escuelas mexicanas cumplieran una función estrictamente social que se distanciara de las ideas religiosas y se enfocara en las zonas más atrasadas y rurales.
