TUBO DE ENSAYO

René Delios*La acreditación
Ha costado mucho esfuerzo institucional cambiar el criterio de región del tercer mundo a Chiapas, porque muy aparte del criterio local y el conocimiento intrínseco que tenemos de la entidad, en el exterior la idea de la pobreza es similar a la que tienen de algunas regiones de África, esto basados en estadísticas publicadas por los medios y emitidas por organismos de fama internacional, entre ellos la ONU.
En efecto, la urbanización en Tuxtla Gutiérrez o la custodia del INAH en San Cristóbal, nada tienen que ver con las zonas de marginación y desplazamiento social, pues son diametrales completamente, y desde la óptica tanto administrativa como social, es casi imposible contestarse el porqué ese desplazamiento social a cientos de miles de indígenas principalmente, sino recurrimos a la corrupción y el caciquismo que imperó en Chiapas hasta muy entrado el siglo XX. Sin embargo en el exterior ha habido expresiones que incluso ven la ausencia institucional como uno de los instrumentos del racismo que, se le ha aplicado a los indígenas desde tiempo ha, y que se manifiesta en lo inexplicable que es para los analistas de esto, el hecho de que ni una sola nación indígena de las 56 existentes en el país, viva con lo elemental para llamarse vida digna, y contrariamente son los que cargan con los flagelos más altos de analfabetismo, incomunicación, enfermedades, hambre, desempleo, en fin. Desde allá con y por mucho pueden llamarnos racistas.
Sin embargo, y aun sin cacarear el asunto en el escenario nacional e internacional, es claro que el acuerdo con la Fundación Azteca busca empezar a remediar ese desplazamiento social criticado.
Desde luego que los organismos estudiosos del fenómeno y que han hecho las denuncias de las condiciones de vida paupérrimas de las etnias –especialmente de Chiapas, caja de resonancia desde 1994-, no hacen un estudio estructural del desplazamiento, y si lo hicieran encontrarían uno de los porqué más importantes: la dispersión.
En efecto, la dispersión de viviendas es bárbara y, ello impide dotar de servicios a infinidad de comunas en el medio indígena. Por ello, el gobierno de Juan Sabines Guerrero y la fundación Azteca que preside Esteban Moctezuma Barrgagán, firmaron un acuerdo en el que plantearán a los pueblos indios de Chiapas la idea de integrarse a un centro de población, para iniciar el proceso técnico y luego administrativo, para dotarlos de los servicios elementales, como salud y educación, y puede que hasta alumbrado público.
Los estudiosos de las ciencias sociales, denominan marginación o exclusión a una situación social de desventaja económica, profesional, estatutaria o política, producida por la dificultad que una persona o grupo tiene para integrarse a algunos de los sistemas de funcionamiento social. La marginación puede ser el efecto de prácticas explícitas de discriminación —que dejan efectivamente a la clase o grupo segregado al margen del funcionamiento social en algún aspecto— o, más indirectamente, ser provocada por la deficiencia de los procedimientos que aseguran la integración de los actores sociales, garantizándoles la oportunidad de desarrollarse plenamente.
No ha sido así en Chiapas, entidad en la que la clase gobernante se ha inflado de fama y dinero y ha dejado enormes pendientes sociales que generaron la desigualdad imperante entre medio urbano y rural.
Por eso buscar que se establezcan núcleos poblacionales o comunidad en zonas de población dispersa, constituye un avance sustancial para atender con planeación a esa población marginada.
Esperemos pues que se logre, pues ya tiene mucho tiempo que se habla de mejor la vida en el medio rural o montañez chiapaneco y nada más no, todo sigue igual.
Los estudiosos también apuntan “Las ciencias sociales son la principal disciplina que se encarga del estudio de la marginación. Tanto la pobreza como la marginación son fenómenos multidimensionales cuyo análisis y medición es una tarea compleja, debido a los diferentes marcos analíticos y criterios utilizados para su estudio. No existe una sola forma ni acuerdo en cuanto a la metodología y el tipo de indicadores que deban utilizarse para medir su dimensión. Algunos estudios se enfocan más en los aspectos económicos de la marginación, mientras que otros dan más importancia a los aspectos sociales; por lo tanto, tampoco existe una manera única de combinar la información o generar indicadores para obtener una medición del grado de marginación.
Cabe mencionar que la exclusión social es un proceso, no una condición; por lo tanto sus fronteras cambian constantemente, y quién es excluido o incluido en el grupo de aislamiento social puede variar con el transcurso del tiempo; dependiendo del grado de educación, las características demográficas, los prejuicios sociales, las prácticas empresariales y las políticas públicas. Finalmente, es necesario recalcar que no existe un concepto único de marginación que sea universalmente aceptado”.
Lo único que sé es que sea cual sea la marginación, comprende hambre, desesperación, descomposición del núcleo familiar, violación constitucional, ausencia institucional, corrupción.

Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

P.D. Que habla sobre que Arcadio, el pergueñador de la columna Minifaldas de la página tres, hoy cumple años.

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