René Delios
Terreno olvidado
Ciertamente la expropiación jurídica de catorce mil hectáreas en las cercanías de la Lacandona, no significa que se pueda dar de manera física, no al menos por el momento, dado que la cuestión en la región es álgida por la porosidad de la selva, y las múltiples actividades ilícitas que se dan a través de ésta.
Nada nuevo tiene o descubrimiento alguno es el que se conozca que por la selva, una vez pasado el Osumacinta, cruza de todo: narcos, prostitutas, contrabando, indocumentados, niñitas y niñitos, en fin.
Ese es el origen de un operativo relámpago realizado en Chancalá la semana pasada, y que nadie sabe nadie supo cuantos detenidos y menos quienes.
Decía que llamaba mi atención que, los analistas locales no hayan reparado en el asunto cabrón de Montes Azules. Es una vaina como medio olvidada desde diciembre de 2005, en que varias comunas fueron trasladadas a pasar hambre y frío a otros puntos de la entidad, en dónde son vistos de reojo no solo por extraños de sí, sino porque además son de otras entidades, arrastrados desde éstas por los vaivenes de la miseria multitudinaria que se vive en el país, y que no ven para nada los panistas elitistas que padecemos, que la distracción que generan los ajusticiamientos para dejar atrás el viento negro de que en México, aun hay insuficientes políticas y desde luego recursos, para abatir la pobreza.
Sustancialmente la democracia es; pero mientras el hambre prive, ésta no se da, es decir que, mientras no exista vida digna para todos los mexicanos, no se puede hablar de un país democrático y menos, con éstos ejemplazos de conteos que se aventó el IFE, órgano colegiado que necesariamente tiene que refundarse, y responde a ello analizando la cuestión de la publicidad electrónica ejercida en la elección presidencial pasada.
Pero decía que hay notas que pasan desapercibidas y las morbosas, son agarradas al vuelo, primo, y más si se trata de cuestiones que exhiben a la actual administración, sus funcionarios, sus políticas y desde luego al gobernador, con el que muchos –no digo que todos, algunos están encabronados con él con razón- no conculcan, porque les privó de mercedes y privilegios, dádivas y demás tranzas.
Hay tiempo para lanzar los cohetes y otro para recoger las varas.
Pero bueno, no es esa la vaina que me ocupa, sino la otra, la de Montes Azules: en Montes Azules se empiezan a mover porque desean ese lugar solitito para la biodiversidad, primero, pero para la rentabilidad de ésta, después. Yo no me opongo a la rentabilidad de las riquezas naturales de la nación, sino a quienes son los que deben de usufructuar de ésta. Los panistas sienten la idea de que el neoliberalismo es un asunto emancipador, y a lo mejor sí, pero por el monetarismo se pasan de la raya y atenta en contra del sentido comunitario al enarbolar el individualismo a ultranza como eje rector.
Es pues que homogeniza el concepto de desarrollo y, los que se quedaron atrás pues que se queden, y esa es la contraposición que esa idea globalizadota, tiene con nuestra constitución mexicana, valuarte de los derechos de todos y cada uno de los mexicanos, y no de unos cuantos, como ha sido la tónica practicada por el PRIAN, primo.
Si desde el PAN reaccionario dicen que AMLO es un peligro para México, FECAL lo es para los mexicanos, porque de presidente del empleo, se disfrazó de antinarco, y no va a parar hasta que esa grey de hampones empiecen a darle a la sociedad civil, para convertirse en narcoterroristas, y entonces sí, hasta cohetes van a poner en el muro de la vergüenza, por la paranoia que los gringos le tienen al terrorismo, luego de que éste le derrumbó sus dos símbolos de poder.
Pero bueno, eso de Montes Azules si es cierto, los van a desalojar para tener el terreno abierto para la inversión farmaceútica que quiera hacerlo. Los ingleses y los franceses le atoran al cuento y los verdaderos dueños históricos del recurso –no esos lacandones vende trozas-, es decir todos los mexicanos, vamos a quedar excluidos de esas y otras tantas investigaciones derivadas de la biodiversidad.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
