Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su gobierno intervino para respaldar el yen japonés y aseguró que la medida representa una “señal de amistad”, además de que tendrá efectos “positivos para la economía mundial”.
El Financial Times reportó el viernes que el Departamento del Tesoro había intervenido conjuntamente con Japón para apuntalar el yen por primera vez en casi tres décadas.
Cuando le preguntaron a bordo del Air Force One por qué Estados Unidos estaba actuando para respaldar la moneda, Trump dijo: “Porque tenemos una muy buena relación con Japón”.
Aunque dijo que su país obtendría “un beneficio financiero” insistió en que “más que cualquier otra cosa, fue una señal de amistad”.
El Financial Times informó que el Banco de la Reserva Federal de Nueva York tomó la inusual medida de vender euros para comprar yenes en nombre del Departamento del Tesoro estadunidense el viernes.
“Ellos tienen, ya sabes, un yen debilitado y querían un poco de ayuda. Y nosotros siempre estamos ahí para Japón. Japón ha sido sido muy buenos con nosotros, con la excepción, por supuesto, de Pearl Harbor”, dijo el mandatario.
La intervención se produjo después de que el yen cayera el mes pasado a 163.24 por dólar, su nivel más débil desde 1986.
La acción de Washington se produjo cuando el yen repuntó con fuerza la semana pasada, alimentando las especulaciones de que las autoridades japonesas también habían intervenido en los mercados cambiarios.
Los analistas citados por el FT estimaron que la intervención de Japón podría haber ascendido a unos 8.45 billones de yenes (52 mil 800 millones de dólares).
El viernes, el Tesoro de Estados Unidos comunicó a varios bancos que también podría intervenir en el mercado del yen, informó una fuente a Reuters, mientras que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien había afirmado que el yen “parece muy infravalorado”, llevaba en una reunión del Consejo de Ministros una lista de “tareas pendientes” escrita a mano en la que se leía: “Comprar yenes japoneses entre 5 mil y 10 mil millones de dólares”, mostró una fotografía de Reuters.
En consonancia con los repetidos llamamientos de Bessent a una subida de las tasas de interés japonesas, el Banco de Japón ofreció el viernes su señal más explícita hasta la fecha de una subida temprana de las tasas, a pesar de que mantuvo estable su política monetaria.
En una muestra de una mayor coordinación de políticas, Corea del Sur intervino el jueves para comprar su moneda, el won.
Japón intervino en abril y mayo comprando yenes, lo que solo provocó un breve repunte. La subida de tasas del Banco de Japón en junio, hasta el uno por ciento, el nivel más alto en 31 años, tampoco supuso un impulso duradero para la maltrecha moneda.
Con información de LA JORNADA
