TRAS BAMBALINAS /Pemex y ERA : Gestiones claves para Chiapas /César Solís

En política hay acuerdos que se anuncian y otros que se traducen en beneficios para la gente. En Chiapas, la coordinación entre el Gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar y Petróleos Mexicanos (PEMEX) busca demostrar que cuando existe voluntad de trabajar en equipo, los resultados pueden llegar a las comunidades y atender necesidades concretas de la población.

Y es que la entrega de apoyos de PEMEX a Chiapas no es un asunto menor, hablamos de una aportación que incluye una unidad médica de mastografía, equipo contraincendios, dos pipas, una destinada al traslado de leche, tres tractores, 365 luminarias, cinco mil toneladas de asfalto, 600 mil litros de gasolina Magna y otros 600 mil litros de diésel. A estos recursos se suman una unidad contraincendios, una patrulla tipo pickup de doble cabina y 230 luminarias LED entregadas con anterioridad.

Son recursos que, bien aprovechados, pueden convertirse en mejores servicios, caminos en mejores condiciones, respaldo al campo, mayor capacidad de respuesta ante emergencias y atención a la salud de las mujeres. Beneficios que cobran especial relevancia en una entidad donde las necesidades sociales exigen gestión, capacidad de diálogo y coordinación entre los distintos órdenes de gobierno.

En este esfuerzo destaca la participación de la doctora Marcela Villegas Silva, directora de Administración y Servicios de PEMEX, quien encabezó la entrega de las unidades y los equipos. Las acciones se realizan por instrucciones del director general de la empresa, Juan Carlos Carpio Fragoso, y reflejan la disposición de sumar esfuerzos para que la presencia de la industria petrolera también represente beneficios para la población.

Pero hay un punto que merece especial atención: la capacidad de gestión y el entendimiento institucional que permiten concretar este tipo de apoyos para Chiapas.

El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha colocado entre los ejes de su administración la atención a las necesidades de la población y la búsqueda de mejores condiciones de bienestar. En ese contexto, la coordinación con Pemex representa una oportunidad para fortalecer las acciones de gobierno y acercar recursos que contribuyan al desarrollo de los municipios.

Porque gobernar no consiste solamente en administrar lo que se tiene, sino también en tocar puertas, construir acuerdos y sumar voluntades para conseguir más beneficios para la gente. Y cuando esa gestión se traduce en maquinaria, combustible, luminarias, equipo médico y recursos para infraestructura, el entendimiento entre instituciones adquiere una dimensión práctica.

Ahí está uno de los aspectos que vale la pena destacar de esta colaboración: Chiapas puede aprovechar la suma de esfuerzos para atender demandas que durante años han formado parte de las preocupaciones de sus habitantes.

Por supuesto, el desafío ahora es garantizar que cada recurso llegue a su destino, que los equipos cumplan su función y que las obras y acciones derivadas de estos apoyos produzcan resultados visibles. Esa será la mejor manera de consolidar los beneficios de esta coordinación y responder a las expectativas de la ciudadanía.

En tiempos en los que la población exige gobiernos que resuelvan, la colaboración entre el sector público y las empresas productivas del Estado abre posibilidades importantes. Lo relevante es que esos acuerdos se mantengan, se traduzcan en acciones y contribuyan a mejorar las condiciones de vida de las familias chiapanecas.

La gestión pública también se mide por la capacidad de encontrar aliados, generar acuerdos y convertir las oportunidades en beneficios para la población.

Contacto: checha.informa@gmail.com

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