EN DIALOGO CON GRUPO DE LICENCIADAS EN EDUCACION PREESCOLAR, COINCIDIERON QUE YA EN LAS AULAS CUANDO CURSABAN SUS PREPARACION PROFESIONAL, les sirvió para confirmar vocación que siempre sintieron por esa noble profesión, básica para la formación de CIUDADANOS UTILES PARA LA SOCIEDAD. Todas sus vivencias les permitieron tambien acrecentar y fortalecer sus criterios de que para ser EDUCADORA no basta con la simpatía que se sienta por la niñez ni tampoco por la que se pueda despertar en ésa edad. Lo importante y básico es conocerlos, entenderlos, y saber la forma adecuada para manejarlos. Lo primordial es conocer a profundidad la complicada naturaleza del niño. El niño@ expresa de una forma u otra cuando esta en problemas; lo dificil para nosotras los adultos está en saber entender esa manifestación. Eso desde luego es una incongruencia, un contrasentido, porque todos antes de ser adultos, se ha pasado naturalmente por la niñez. Asimismo toda
niñ@o es receptora o receptor y esa receptividad es tal, que una simple frase indebida, un rechazo o una mentira puede alterar su conducta. El sentirse aceptado, querido y libre, es indispensable para su correcto desarrollo. Es cierto tambien que en muchos casos los problemas se crean en el seno de las familias, no es menos cierto que la EDUCADORA lleva una gran parte de la responsabilidad, tanto para no caer en el juego de los padres, como en el suyo propio. Piensan que sus labores como EDUCADORAS es tratar que el niño@ viva en un ambiente de libertad y autodeterminación para que su desarrollo, no sólo en el aspecto intelectual, sino tambien su imaginación, creatividad y emotividad sea de manera normal. Tambien consideraron, ya para terminar el dialogo, que como EDUCADORAS estan conscientes de la auténtica respondabilidad que se adquiere al tener en sus manos la materia más noble, moldeable y maleable de la humanidad, la niñez, porque cada ser humano infantil es una nueva esperanza, una firme promesa, una maravillosa posibilidad. Y al preguntarles una opinion de sus compañeros maestros que andan en la calle protesta y protesta, en una exclamación grupal que SON UNA VERGUENZA.
