Cosme Vázquez/ASICH
Para los productores de café resulta una iniciativa alentadora, la del gobierno federal, comprar las cosechas y vender el producto procesado en las tiendas del Bienestar, que se instalarán en lugar de las antes llamadas tiendas Liconsa o Conasupo, sostiene Rigoberto Galindo, coordinador ejecutivo de AMECAFÉ y presidente del Sistema Nacional Producto Café.
Al ser entrevistado, dijo que los productores han vendido al gobierno a través de Diconsa y últimamente Segalmex, pero en bajo volumen. Ahora que Segalmex pasa a ser el programa Alimentación para el Bienestar, se tiene programado instalar más de 24 mil tiendas en el país. En Chiapas se instalarán en las regiones, por lo que resulta alentador que compren el café, miel y cacao.
Sin embargo, hasta hoy se desconocen las reglas para la compra del café a los productores ni cuál será el precio del kilo, cómo lo van a comprar si en pergamino u oro verde.
Anotó que los productores de café han venido demandando mejores precios por la compra del aromático grano, sobre todo que son los grandes comercializadores quienes marcan la pauta conforme al dólar. Pero tratándose que serán compras seguras con el gobierno, podría aceptarse hasta 6 mil 500 pesos por quintal para que resulte utilidad para el productor.
Este proyecto del gobierno se impulsa justo ahora que hay una crisis en la relación con los Estados Unidos y la imposición de aranceles. Pero, Rigoberto Galindo asegura que las medidas del gobierno estadounidense no impactarían tanto en el sector cafetalero, porque no todas las comercializadoras venden al país vecino del Norte.
Revela que en el caso de cooperativas de cafetaleros de Chiapas en la zona Sierra solamente se tienen dos lotes comprometidos con mercado de los Estados Unidos, la mayor parte de la producción se va a Europa y Japón. Habrá algunas comercializadoras que se vean afectadas en Estados Unidos, pero el impacto negativo sería también para los consumidores.
Dijo que con el proyecto del gobierno federal se generaría derrama económica local, pero también se requerirá de una mayor promoción al consumo de café. Si todos tomáramos café no habría necesidad de exportar ni de importar, aseveró.
Reconoce que hoy hay cada vez más cafeterías, lo que ha ayudado mucho en la comercialización de los productores. Ahora, falta que el gobierno impulse el consumo del café en las oficinas de las instituciones, lo cual ayudaría mucho a la comercialización.
Si el gobierno se ha propuesto acopiar el café, que esto sea permanente y el costo sea bueno, para que la actividad sea rentable para el productor, sobre todo que pagamos impuestos, puntualizó. ASICH
