Semáforo /Tapachula se hunde en el fango /Exal Baltazar Juan Avila

VERDE.

Tapachula se había distinguido hasta hace algunos años, como la segunda ciudad más importante del estado de Chiapas.

Una ciudad rica en historia, sólida economía y por su situación geográfica, económica y variada producción agrícola, pesquera y minera. Atractiva para inversionistas nacionales y extranjeros.

Tapachula cuenta con aeropuerto internacional, puerto de altura y todas las vías de comunicación, además de contar con dos fronteras: Talismán (Mpio. de Tuxtla Chico) y Ciudad Hidalgo (Mpio. de Suchiate).

AMARILLO.

La oleada de caravanas de miles de migrantes principalmente: africanos, haitianos, salvadoreños, hondureños… han invadido toda la ciudad, violando de forma impune, nuestra soberanía nacional; a tal grado que entre el peatón, predomina el extranjero, identificado fácilmente por el color de la piel, forma de hablar y de vestir.

Gente originaria, de las primeras familias que poblaron Tapachula, han emigrado o prefieren permanecer indiferentes a exponerse ha ser asaltados, asesinados o desaparecidos por la alta inseguridad que hay en la otrora “Perla de Soconusco”.

ROJO.

Los luchadores sociales: Pancho Aranda Tinajero (recientemente fallecido) último de los rebeldes opositores a distintos gobiernos, dejo las calles para continuar su lucha social desde el conocimiento y desarrollo de la tecnología en las nuevas generaciones de ciudadanos.

Angel Aguilar Díaz, Jaime Anaya, Herminio Verdugo, Alonso Rodríguez Gamboa y otros tantos que escapan a mi memoria, algunos envejecidos otros ya fallecidos; dejaron huella de valor, coraje, dignidad y amor a la patria.

Los pocos defensores modernos (Guillermo Petris Gamboa, Cintya Alvarado Enríquez, Joaquín del Pino, entre otros) que se han atrevido a alzar la voz, señalar la galopante corrupción en el actual gobierno municipal que preside Rosa Irene Urbina Castañeda; el incremento del índice delictivo, inseguridad, prostitución, entre otros delitos que sufren los verdaderos ciudadanos tapachultecos; no han hecho eco entre la gente y las distintas agrupaciones sociales, profesionales y empresariales.

Todo parece indicar que Tapachula ha sido invadida por zombies y robots.

Los pocos habitantes con sentido común y amor a Tapachula, viven con el temor de ser asesinados por miembros de las bandas delictivas las cuales son protegidas por las autoridades en turno.

Nadie se atreve a protestar.

Las convocatorias a marchas, mítines y todo tipo de manifestaciones en favor de hacer valer los derechos constitucionales y humanos ¡no tienen eco entre la población tapachulteca!

“El pueblo tiene el gobierno que merece” y vivir de rodillas en una protesta en silencioso murmullo que se convierte en un vulgar chisme de cobardes endebles.

No hace falta derramamiento de sangre, basta tener valor y unirse en redes sociales, marchar en silencio vistiendo de blanco, exigiendo ¡PAZ Y JUSTICIA!

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Chiapasexplosivo@gmail.com

Cel. 961 367 2292

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