Para reconocer la inventiva en el arte del maestro Horacio Corro Espinoza y para agradecer a los colegas oaxaqueños la obra de arte que me fue obsequiada con motivo de mi cumpleaños 89 y los 70 de periodista, reproduzco el artículo de Daniel Lázcares, publicado en Oaxaca New Press, y por qué no decirlo también por haber sido recipiendario de tan especial e inédito trofeo, que se explica en el texto, con algunas apostillas nuestras. Va:
“Al finalizar las Sesiones conjuntas: del LXIX Consejo Directivo y Comité de Vigilancia, Honor y Justicia de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX A.C, y del XXV Consejo Directivo y Comité de Honor y Justicia del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo CONALIPE, A.C, llevadas a cabo en la espléndida Casa de la Cultura de la coleta San Cristóbal de las Casas, Chiapas, se dio un momento de relax para recordar el reciente cumpleaños del impulsor y guía moral de ambas organizaciones, el tantas veces reconocido y galardonado doctor Teodoro Rentería Arroyave, cuyos 89 años de vida se reflejan en la historia del periodismo nacional contemporáneo.
De manos del presidente nacional de la FAPERMEX, Luis Javier Hernández Córdova, el homenajeado recibió de parte de la Asociación de Periodistas de Oaxaca, APO, una obra increíblemente hermosa y bien lograda por el periodista, escultor, tallador, dibujante y virtuoso: HORACIO CORRO ESPINOZA.
Se trata de una obra plasmada en uno de los muchos libros publicados por Rentería Arroyave, y trabajada magistralmente por Corro Espinosa. Ahí el periodista y artista esculpió en las hojas de la parte frontal del libro el rostro del autor perfectamente logrado, sin afectar en lo mínimo las líneas del contenido.
Antes, Horacio Corro reforzó engrosando los forros sin afectar tampoco, en lo más mínimo, la portada y la contraportada originales… toda una obra maestra.
Y claro, entre camaradas se vale el buen humor, y el regalo de la APO A. C., llevaba como envoltura una caja de un tequila especial, con un enorme moño” -desde luego que ese licor se suponía era el obsequio, para luego disfrutar la sorpresa de la escultura maestra en compañía de todas las queridas amigas y queridos amigos colegas-.
“El libro escultura seguramente ocupará un lugar especial en la egoteca del gran maestro Teodoro Rentería Arroyave -desde luego que ahí se colocará en un nicho de cristal- y a quienes lo estimamos y respetamos solo nos queda esperar la próxima gran fiesta de los 70 años profesionales en el periodismo de dos grandes colegas: Teodoro y Pablo Rubén Villalobos Hernández, y como se titula la obra bibliográfica: ‘Mi Vida Son Mis Amigos’”.
Ayer, hoy y siempre, esa será siempre mi égida que me hace vibrar y gozar de la vida con mis seres queridos y las amigas y amigos colegas que me honran con su fraterna amistad. Sin duda, esta es una prueba plena de CUANDO LA AMISTAD, EL OFICIO Y EL ARTE SE UNEN.
