*Se requieren políticas públicas que destinen mayor presupuesto para la atención de los migrantes
*La migración tiene repercusiones más positivas que negativas
Cosme Vázquez/ASICH
Para la atención atingente a los migrantes se requieren políticas públicas, donde se incluyan los gobiernos estatales y municipales, se etiquete mayor presupuesto que permita a las instituciones correspondientes contar con personal capacitado y suficiente para poder expedir pronto los documentos que requieren estas personas, sostiene el Maestro Juan Pablo Miranda Ortega, especialista jurídico en movilidad humana.
Entrevistado en exclusiva, quien en octubre próximo presentará la Tesis Profesional “Políticas Públicas de Atención a la Movilidad Humana”, tras haber cursado una Maestría en el Instituto de Investigaciones Jurídica de la UNACH, señala que hasta hoy el gobierno estatal no ha tenido una mayor actuación en el tema de los migrantes, por la idea de que la materia migratoria, de refugio y de integración es exclusiva de la Federación.
Sin embargo, en algunos puntos de estas materias deja abierta la posibilidad que los gobiernos estatales y municipales puedan incidir más para que estos fenómenos de movilidad humana tengan menos repercusiones negativas y sean mucho más las repercusiones positivas, las cuales son más finalmente.
En este contexto, anota que las repercusiones positivas de la migración se notan en Tapachula, ya que durante el corto o largo tiempo que permanecen estas personas, muchas rentan habitaciones de hotel, posadas y departamentos, consumen en restaurantes, fondas y cocinas económicas.
Donde pudieran actuar más los gobiernos estatales y municipales es en la integración de los migrantes en la sociedad local, para que no se den choques como los que se han dado en la zona de mercados de Tapachula, donde han ido abarcando espacios para el comercio para buscarse una manera digna de vivir.
Hoy, la exigencia de los migrantes es poder obtener pronto la tarjeta o visa por razones humanitarias o el reconocimiento de condición de refugiados, sobre todo que son personas que vienen pasando diversos obstáculos desde Venezuela y países de Centroamérica. México aunque es un país de puertas abiertas en materia de refugio tienen que llevar a cabo un procedimiento, el cual muchas veces se prolonga en tiempos por la insuficiencia de personal.
Enfático dijo que más del 80% de las personas migrantes que ingresan a México su objetivo final es llegar a los Estados Unidos, por lo que al quedarse varados en Tapachula sus necesidades son muchas. Aunque hay varios tipos de migrantes, entre ellos aquellos que pueden pagar posada, hotel y hasta rentar cuartos o departamentos.
Asimismo, hizo un llamado a la sociedad en general a tener una mayor aceptación de la presencia de migrantes en nuestro estado, sobre todo en Tapachula donde se han concentrado miles, tomando en cuenta que en la frontera Norte del país quienes más cruzan a los Estados Unidos son mexicanos.
Chiapas es un estado de donde migran sus ciudadanos a los Estados Unidos, según las matrículas consulares en los últimos diez años han llegado de migrantes más de 100 mil chiapanecos al país vecino del norte. Por eso antes de repulsar la presencia de migrantes en Chiapas debemos de reflexionar que igual que ellos andan nuestros paisanos de migrantes.
En tanto, la forma de organizarse de los migrantes en los últimos años, apoyados por organizaciones civiles, obedece a que organizados son menos vulnerables hasta de ser objeto de la delincuencia organizada como de la corrupción.
Dijo que la migración entra a México por el Puente de Ciudad Hidalgo y el puente de Talismán. En este último la migración no se compara con lo que ocurre en Ciudad Hidalgo. También está el punto de Palenque, que también es importante para salida hacia en Norte del país. Por el punto de Gracias a Dios por La Trinitaria el flujo es mínimo.
En cuanto al refugio, el especialista anota que a raíz de contar con la reforma constitucional en materia de derechos humanos 2011, las caravanas de migrantes se acogen a la ley para que sean atendidos. Sin embargo, aun cuando su destino es Estados Unidos, en los últimos tres años las instituciones han recibido más de 70 mil solicitudes al año de igual número de personas que buscan la condición de refugiados. ASICH
