Southport, Inglaterra. El neozelandés Ryan Fox sobrevivió a un recorrido salvaje por los últimos nueve hoyos de Royal Birkdale y embocó el putt más importante de su vida el domingo, un birdie de 12 pies en el hoyo final para ganar el Abierto Británico y conseguir su primer título en un major.
Fox estaba empatado con el estadounidense Cameron Young, quien había terminado su vuelta de 64 más de dos horas antes, al llegar al hoyo más difícil del campo, que solo había producido cuatro birdies. Pegó un potente golpe de salida por el centro, dejó el tiro de aproximación por debajo del hoyo y al verla caer alzó ambos brazos.
Cerró con 68 golpes, 2 bajo par, y le propinó otra gran decepción a Young. El estadounidense también terminó a un golpe del campeón en St. Andrews hace dos años y tenía la ventaja en la ronda final del Masters hasta que Rory McIlroy lo superó en abril.
Sam Burns, el líder tras 54 hoyos, que no tenía planeado disputar el Abierto Británico debido al inminente nacimiento de su hija y que cambió de parecer cuando su esposa dio a luz antes de la previsto, dejó escapar una ventaja de dos golpes y no hizo birdie en los últimos 12 hoyos para terminar a dos golpes del campeón.
Con información de LA JORNADA
