Ellos nos recuerdan permanentemente quiénes somos: cuando los escuchamos en su lengua materna, cuando oímos su música de viento en las plazas y las calles, cuando vemos a sus mayores enseñar a los más pequeños…
Recientemente por ellos, se conmemoró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, una fecha que debe ser motivo para reflexionar, sobre quienes durante la época de la conquista y después de ella, han conservado su lengua, vestimenta, costumbres, tradiciones, música, artesanía, gastronomía y lo que le da identidad a nuestro Estado.
Es cierto que Guerrero se entiende desde sus destinos turísticos, sus playas y sus paisajes, pero también se explica desde sus comunidades, en donde ellos, confían en el valor de la palabra y saben que el pueblo importa no como una pieza de museo, sino como una forma de entender la vida misma.
Por eso es que la fecha, no es para ser recordada de manera protocolaria, sino para también tener presente lo que ellos representan: memoria, identidad, resistencia, esperanza. Y, sobre todo, debe recordarnos que merecen respeto, oportunidades y consideraciones para preservar lo que los hace únicos.
En este marco, resulta significativo que el gobierno de Evelyn Salgado Pineda, haya destinado a los pueblos indígenas más de 150 millones de pesos del FAISPIAM para sus obras, así como más de 800 instrumentos musicales para 166 comunidades indígenas y afromexicanas. Y que recientemente, en un evento público, entregó 138 instrumentos a bandas comunitarias.
Las cifras se ven simples, pero hay historias detrás de cada instrumento, porque gracias a estos los niños pueden descubrir la música, los jóvenes pueden expresar lo que sienten y una comunidad se puede vigorizar porque después de tanto anhelo, ya tiene su tambora o su trompeta.
En el evento también hubo representatividad del Poder Judicial y estuvieron algunos diputados locales, como Joaquín Badillo Escamilla, presidente de la Jucopo, quien celebró la conmemoración, las acciones gubernamentales y se pronunció porque se continúen fortaleciendo los derechos y las oportunidades tanto de los indígenas como de los afromexicanos.
Guerrero ha reconocido una vez más a sus pueblos originarios, no solamente con una ceremonia anual, sino también con obras y acciones, para fortalecer sus generaciones presentes y venideras. Y esto vale, porque mantiene viva la esperanza de preservar lo que son y lo que pueden ser los pueblos indígenas.
