Reflejos /Ahora o nunca /Glendobeth Gutiérrez Castrejón

Algunos dijeron que era una desconocida, que ni en Guerrero, ni en Chilpancingo, sabían de ella. Sin embargo, en los 85 municipios hay otros datos. Y el sábado 18 de este mes, los capitalinos, a ras de calle, corearon su nombre desde San Antonio hasta San Mateo, como si fuera sangre de su sangre y carne de su carne.

Se pensó que lo sucedido en su tierra natal fue casualidad y no se volvería a repetir, pero no, no fue casual. El 29 de julio los chilpancingueños repitieron los gestos de apoyo y no fue en un escenario, ahora fueron tres: dos en asambleas abarrotadas y el otro a piso pelado por diferentes colonias.

Cerca de las 13:30 horas, la mujer en quien la presidenta Claudia Sheinbaum ha depositado su confianza, llegó al Holiday Inn, donde gente adulta, de la tercera edad, niños y la chaviza, la recibieron con entusiasmo para hacer la primera asamblea. Ahí se dirigió a sus simpatizantes de Morena y hasta a la gente que no milita en ningún partido político, pero cree en ella.

Después, entre el calor del sol y el calor humano, recorrió las colonias Yerbabuena, Valle de Bravo, Metateros, La Nopalera, Las Tinajas, Alborada y Plan de Ayala, con una importante concurrencia que se asemejó a la fuerza de un río caudaloso.

Pasada de las 18:30 horas llegó al Salón Diamante para celebrar la segunda asamblea. Cientos de personas recibieron a la mujer de la “E” y la acompañaron hasta el fondo del recinto, donde habló y también dio voz a distintas personas del auditorio para escucharlas.

El reloj pasaba de las 19:30 horas cuando concluyó la jornada y pese a que fue maratónica, la izquierdista seguía con mucha pila, parecido a su maestra, la presidenta de México. Fue en este día cuando una vez más, la gente, hizo ver que tiene músculo político y le tiene confianza para que abandere sus causas y contribuya al respeto de la soberanía nacional.

En los tres eventos públicos donde estuvo la maestra Esthela Damián Peralta, también pudieron verse a la ex diputada local Jessica Alejo Rayo, líderes de barrios, liderazgos naturales, trabajadores de la UAGro y del Gobierno del Estado, así como a sus tíos, primos, vecinos y compañeros de escuela.

La gente estuvo atenta a sus palabras y solamente la interrumpían para gritar porras como “¡Esthela, Esthela!”, “¡Coordinadora, coordinadora!” o para aplaudirle en diferentes momentos, como cuando reiteró que “El poder no es para hacerse ricos, ni para tener privilegios, novias o novios, porque la política es para ayudar a la gente”.

Hubo varios momentos emotivos: cuando dialogó de cerquita con adultos mayores, cuando en las asambleas caminó entre la gente para interactuar a escasos centímetros, pero lo que más llegó al corazón, fue cuando entre lagrimas hubo quien dio testimonio de los apoyos que ella dio cuando fue 4 veces diputada.

Según los cálculos, la exconsejera jurídica del Gobierno de México, interactuó con más de 2 mil quinientas personas, con quienes disfrutó el apapacho recíproco, la sesión de fotos, las adhesiones a su proyecto, el diálogo de tú a tú, sin sentirse más ni menos, siendo lo que es, una mujer de barrio que habla el lenguaje franco y directo, que no cae en provocaciones y avanza bajo la filosofía del claudismo.

En algunos medios dijeron que era una desconocida. Quizá lo fue. Pero ahora es la figura política de la que más se ha estado hablando favorablemente en los hogares y en las chambas; algunas veces a pecho abierto y en otras quedito, para evitar represalias.

Han hablado mal de ella, es cierto. Un día dicen una cosa y al siguiente otra. Pero, ¿acaso no se le pega más al clavo recto que al pando? Al retorcido nadie lo ve porque ya no sirve para los buenos fines; en cambio, al que está firme le pegan deladeado y con saña para hacerlo ceder.

Por eso cada día aumenta el número de personas que ven en Esthela, una oportunidad que no deben dejar pasar. Porque es hija, esposa, madre y guerrerense recta; porque representa algo distinto que puede contribuir para que, en Guerrero, aterricen más beneficios del segundo piso de la 4t.

Quizá por eso, crece la frecuencia con que la gente sencilla dice, que el momento de estar con ella, es ahora o nunca.

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