Recursos para gobernabilidad

Gabriel Székely

Comienza apenas el debate sobre la reforma fiscal propuesta y, como en años anteriores, seguramente ocupará la atención de la opinión pública durante semanas. Un rasgo central es la intención recaudatoria de la reforma, con una fuerte participación de las empresas en el incremento de ingresos del gobierno, por lo que voceros de éstas han dejado escuchar ya sus primeras quejas.
Gravar a los informales y combatir la evasión, dos ejes más comentados en estas páginas ayer, guardan en gran medida relación con el esfuerzo por romper el círculo de crecimiento exponencial de la demanda por servicios públicos frente a un lento incremento de los recursos del gobierno.

Una gran diferencia con las agrias discusiones de otros años es que la propuesta de reforma parece contar con el aval de los principales partidos, lo que se ha logrado incluyendo los rubros que pueden generar un consenso de esta naturaleza. Se puede aducir que se sacrifican puntos importantes, pero la eventual aprobación significaría un buen paso adelante para demostrar que es posible avanzar, y tratar otros aspectos delicados más tarde teniendo atrás un referente de éxito al contar con mayores recursos. Es un enfoque incremental que puede rendir frutos para el mediano plazo.

Además de mayores recursos, el gobierno tendrá que demostrar que está genuinamente comprometido con la eficiencia creciente del gasto, y por eso llaman la atención otras propuestas en este sentido. Una medida de crítica importancia es la petición al Congreso para aprobar una reforma a la Ley Federal del Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, que permita la inversión a lo largo de varios años de proyectos de infraestructura.

Al haber mayor certeza y posibilidad de prever el uso óptimo de los recursos, el gobierno aduce que se podrá ahorrar hasta 30% en el costo de algunos proyectos. También está la idea de evaluar con un consejo nacional los resultados obtenidos con las inversiones realizadas, contra los criterios utilizados para orientar y justificar el gasto.

Es de notar que en este esfuerzo el gobierno federal convoca a los estados a unirse, para que pongan su grano de arena en la recaudación vía impuestos locales, a una tasa entre 2% y 3% a gasolina y diesel, tabaco y cerveza. No es nueva la idea y los gobiernos estatales le han dado la vuelta por lo oneroso que resulta el esfuerzo de recaudación. Sólo que si no le entran perderán, pues tampoco están creciendo anualmente sus participaciones fiscales federales al ritmo que ellos requieren.

Decíamos que ha habido críticas de voceros empresariales, sobre todo al énfasis que pone la reforma en generar mayores ingresos fiscales, es muy interesante escuchar la respuesta que el propio presidente Felipe Calderón emitió el miércoles desde Tlaxcala.

Se refirió al rasgo de solidaridad que caracteriza su propuesta, y es novedoso este intercambio pues, como ya señalaron algunos comentaristas, no se espera después de una victoria de un partido conservador un programa fiscal con orientación social. Lo que puede sorprender a unos no es sino una claridad sobre lo que se requiere para la gobernabilidad.

Otro posible ángulo de la reforma está en boca de muchos aunque no es explícito, y se refiere a Pemex. Si, como dice el gobierno, sus recursos pudieran aumentar hasta en 30% al final del sexenio, podría entonces dirimir en algún momento el tema estratégico de reducir la dependencia del erario, que hoy es de cuatro de cada 10 pesos que recibe, sobre las finanzas de Petróleos Mexicanos; y liberar así parte importante de esos fondos para las urgentes inversiones que requiere la industria petrolera en una etapa en que la producción de crudo cae a una tasa cercana a 10% anual.

Vendrán más detalles que permitirán hacer ejercicios concretos y ver de qué manera impactará la reforma, y entonces se oirán más voces. En lo que no hay duda es en que la eventual aprobación introducirá mayor equidad social en la carga impositiva y la percepción de que la política en México está en un nuevo plano, que es la negociación de lo posible. Esta sería la antesala para logros aún mayores en el futuro.

Coordinador de asesores del secretario de Turismo

¡Comparte la nota!