A raíz del nombramiento reciente con respecto al secretario ejecutivo de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), la organización Preservemos Conabio expresan su preocupación por la línea que se ha seguido con varias instituciones dedicadas al estudio, la salvaguarda, el fomento de la atención a nuestro entorno y el cuidado de la naturaleza.
Esto se suma a acontecimientos similares en CONAFOR, en CONANP, en INECC, en IMTA y repite un patrón de indiferencia por nuestro patrimonio natural y biocultural.
El medio ambiente, como un derecho humano fundamental para la vida de esta y futuras generaciones consagrado en la constitución de los Estados Unidos Mexicanos y reconocido por la ONU, pone énfasis en que la naturaleza y sus servicios ambientales son bienes públicos, democráticos, que nos igualan y benefician a todos y principalmente a quienes menos tienen. Estamos convencidos de que limitarnos a esperar los siguientes pasos sería errado y lastimaría más los avances que las instituciones mencionadas han alcanzado, además de la pérdida de recursos humanos y materiales que debilita los esfuerzos por tener un medio ambiente limpio, sano y sostenible. Ni la resignación, ni la cerrazón o el silencio favorecen la salvaguarda de los derechos de los mexicanos.
Como pocas, la CONABIO es una institución que ha estado y debe estar por encima de proyectos sexenales, mantener imparcialidad en las evaluaciones de los efectos sobre el medio ambiente, atender a la brevedad cambios que puedan degradar ecosistemas y guiar pasos positivos para mejorar los esfuerzos por tener un ambiente limpio, sano y sostenible. Hoy, más que nunca, es impostergable profesionalizar el sector ambiental. La CONABIO debe fortalecerse para continuar reuniendo, articulando y dándole sentido a la información sobre la biodiversidad mexicana y sustentar con elementos claros y científicos las mejores decisiones en beneficio del país y su gente.
Reconociendo el trabajo a nivel nacional e internacional del Doctor Sarukhán y su comportamiento ético que nos ha beneficiado a todos, requerimos de las autoridades una vía de comunicación clara y oficial para mostrar nuestros desacuerdos y propuestas, exhibir las violaciones incurridas a la regulación de la CONABIO, enmendar los pasos regresivos que se están dando y colaborar para fortalecerla junto con todo el sector ambiental, para no perder el enorme caudal de conocimientos que ha generado, convirtiéndose en un referente de clase mundial y que son esenciales para el patrimonio natural y biocultural de los y las mexicanas.
Solicitan un diálogo para el efecto, en una reunión cuando las autoridades lo consideren conveniente.
El tiempo perdido lo pagarán nuestro patrimonio natural y biocultural, en especial las presentes y futuras, puntualizan. generaciones
