Mario Tassías
Lo bueno de las acciones conjuntas de los vecinos de La Merced y Cuxtitali, dos barrios ejemplares en San Cristóbal de LasCasas, es que en la participación ciudadana no están metidos los miembros de los partidos políticos. Es deseable que este impulso se fortalezca con la intervención de los vecinos de otros barrios de la ciudad.
Destaca la periodista Concepción Villafuerte en nota de La Foja Coleta que lo importante de la primera reunión de los vecinos de La Merced y Cuxtitali es que los une la tradición. Uno y otro barrio tienen casi 500 años de existencia.
Resultado de esa primera reunión es el acuerdo para que el Ayuntamiento abra al público las sesiones del cabildo. Curiosamente en la ciudad cuna del derecho en Chiapas, las sesiones hasta ahora se celebran a puerta cerrada. La Ley Orgánica Municipal señala que las sesiones de cabildo sean públicas mínimo una vez a la semana. Los vecinos argumentan, que la sesión del cabildo es el conducto por el cual los ciudadanos pueden exponer sus problemas y el ayuntamiento acordar para darles solución.
Con las sesiones privadas se violan preceptos de Derecho Municipal y principios de derechos humanos constitucionales. Ya que no participan los regidores en las deliberaciones. Se impone silencio y cuando alguien exige el derecho de participar como el caso de la regidora Jerónima Toledo, es reprimida, humillada y discriminada al no concederle la palabra para expresar su opinión. El presidente Marco Antonio Cancino González no conoce de Leyes, no tiene asesores legales, por lo tanto su comportamiento obedece a una relación obrero–patronal para con los regidores y los funcionarios municipales, apunta La Foja Coleta.
Es práctica frecuente, que al asumir una responsabilidad de representación ciudadana, quienes desconocen el sentido común impongan caprichos. Cancino González, intentó cambiarle el nombre a la ciudad. Cambió de sentido algunas calles provocando un caos vial. Quien encabeza el gobierno municipal padece el síndrome de la felicidad, comenzó con “el barrio feliz”, siguió con “mercado feliz”, luego “comunidad feliz”, después “comida feliz”, hasta ahora inventó el “lema” (él lo llama slogan”) “Sonríe, estás en ciudad próspera”. Los ciudadanos de San Cristóbal de Las Casas tienen una preocupación más, quien encabeza el ayuntamiento muestra una “capacidad lingüística reducida, escasa receptividad comunicativa”. Los de La Merced y Cuxtitali ya dieron el primer paso.
