Mario Tassías
La reunión fue para asumir compromissos, pero también para guardar silencio con respecto a varias leyes.
Los ciudadanos del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, ahora comprueban que los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río. La promesa es solo una expresión de voluntad. Algo es algo, dirían por ahí.
Y si de compromisos hablamos los legisladores de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobarán la reforma política y concretarán una ley de atención integral a víctimas de la violencia que contemple la creación de un fondo de restitución.
Los del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, encabezados por Javier Sicilia solicitaron un registro nacional de detenidos y que se legisle en materia de desparición forzada.
A los legisladores les dijeron que una desaparición constituye quizá la violación más perversa de los derechos humanos. Es el grado más avanzado de corrupción y de abuso del poder. En Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Durango, Distrito Federal, Chihuahua y Oaxaca ya se legisló al respecto, pero es la legislación de Guerrero, la que más se acerca a los modelos internacionales.
Lo más conmovedor, fueron los relatos de los deudos de víctimas y desaparecidos que reclamaron justicia para sus familiares. Fue un diálogo de poco más de 7 horas, en el Alcázar del Castillo de Chapultepec.
Destaca la constitución de un mecanismo que, a modo de comisión de la verdad, se aboque a que cada víctima sea identificada, nombrada, personalizada y se llegue “al fondo de sus circunstancias”.
Los legisladores analizarán la iniciativa ciudadana sobre la creación de un auditor especial de las policías federales, el cual estará aparejado al proceso de rendición de cuentas de la Auditoría Superior de la Federación.
Se pactó aprobar la ley que regula las estancias infantiles, también llamada ley 5 de junio, y la que establece a la educación media superior como obligatoria, además de destinar más presupuesto a la ampliación de la matrícula pública estudiantil.
Esas son las promesas. Los silencios tienen que ver con una ley para reformar el acceso democrático a los medios de comunicación, el rechazo a la minuta que aprueba la Ley de Seguridad Nacional, que institucionaliza la guerra contra el crimen organizado. Los legisladores no dieron respuesta cuando se habló de cumplir los acuerdos de San Andrés Larráinzar.
Al final del día, el diagnóstico es que el enfermo llamado país no está bien, su deteriorada salud requiere atención urgente, una terapia no lo va a sanar.
En el momento preciso el líder del Senado Manlio Fabio Beltrones señaló que “… el diálogo es la esperanza de encontrar aquello que nos une por encima de lo que nos divide, y es parte de lo que también se refleja en el Congreso como pluralidad”.
Jorge Carlos Ramírez Marín, presidente de la Cámara de Diputados manifestó que el Congreso va a asumir esos compromisos, ya que en modificar las instituciones está la posibilidad de que no haya más violencia.
El senador Carlos Navarrete Ruiz destacó que las demandas del Movimiento tuvieron respuestas concretas por lo que “no hay razón para que no nos pongamos a trabajar en los proyectos de dictamen” de las distintas propuestas legislativas que se plantearon.
La diputada y coordinadora panista Josefina Vázquez Mota, propuso que la próxima semana se dé un encuentro entre las juntas coordinación política de ambas cámaras y los enlaces del Movimiento por la Paz, para avanzar en la agenda legislativa detallada en el encuentro.
Javier Sicilia descartó la posibilidad de candidatearse “ Vamos a seguir desde el movimiento todas sus acciones para que cumplan su palabra empeñada, porque la palabra que no se cumple no tiene valor como tampoco lo tiene el hombre que no cumple su palabra”
Por el bien del enfermo, el escribidor quisiera estar equivocado, pero es que como los políticos nunca creen lo que dicen, sorprende que alguien sí les crea.
