Mario Tassías
Para sorpresa de propios y extraños, México ocupa un lugar de vanguardia a nivel mundial en materia de legislación e instituciones electorales.
Pero la reforma electoral de 2007, que por primera vez se puso en práctica durante el proceso de 2009, polarizó a la opinión pública y generó severos problemas a las autoridades electorales, a los partidos políticos, a los líderes de opinión y, por si fuera poco, a las dos grandes televisoras del país, se lee en El mundo del Abogado, con referencia al libro “Nuevos escenarios del Derecho electoral: los retos de la reforma de 2007-2008” (IIJ-UNAM, México, 2010, 479 páginas) coordinado por John M. Ackerman.
John M. Ackerman, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, coordina a 22 estudiosos de la materia electoral que no sólo analizan las bondades y los defectos de la reforma de 2007, sino que, sobre todo, valoran los riesgos que entraña de cara al proceso electoral federal de 2012, que, en opinión de muchos, puede llegar a ser más competido y problemático que el que se llevó a cabo en 2006.
La referencia inicial en el volumen citado, está relacionado con el texto de algunos artículos. Sobre el párrafo referido destaca el artículo 49 numerales 3 y 4, entre otros, del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, Libro segundo De los partidos políticos; Título tercero Del acceso a la radio y televisión, el financiamiento y otras prerrogativas de los partidos políticos; Capítulo primero Del acceso a la radio y televisión que refiere al derecho que tienen los partidos políticos al uso de manera permanente de los medios de comunicación social y específicamente a que “3. Los partidos políticos, precandidatos y candidatos a cargos de elección popular, en ningún momento podrán contratar o adquirir, por si o por terceras personas, tiempos en cualquier modalidad de radio y televisión. Tampoco podrán contratar los dirigentes y afiliados a un partido político, o cualquier ciudadano, para su promoción personal con fines electorales. La violación a esta norma será sancionada en los términos dispuestos en el libro séptimo de este código”.
“4. Ninguna persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular. Queda prohibida la transmisión en territorio nacional de este tipo de propaganda contratada en el extranjero. Las infracciones a lo establecido en este párrafo serán sancionadas en los términos dispuestos en el libro séptimo de este código”.
Con base en tres ejes fundamentales, la reforma electoral de 2007 pretendió prohibir: la contratación de espacios en radio y televisión por los partidos políticos, la posibilidad de que particulares intervengan en las campañas electorales y la intervención de los gobernantes en dichas campañas. Considerados como objetivos plausibles para cualquier ciudadano comprometido con la democracia, la realidad es que la reforma también trajo consigo un reforzamiento del poder de los partidos políticos, en especial aquella medida que los pone al margen de rendir cuentas efectivas a la ciudadanía, que los mantiene mediante el pago de sus impuestos.
Resulta interesante el análisis de los académicos del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM en torno al tema que queramos o no, va de boca en boca, a siete meses del inicio del proceso electoral que nominará al próximo presidente de la República.
El libro, reúne a algunos de los expertos más destacados en materia electoral para dar respuesta, desde un enfoque crítico, a preguntas como: ¿Cuáles serán los retos más importantes con respecto a la implementación de la reciente reforma electoral?, ¿Bajo qué condiciones la reforma podría permitir a las instituciones electorales recuperar su efectividad y legitimidad?, ¿Que implica esta histórica reforma para el futuro tanto del derecho electoral como de la competencia política en México? Señala el portal de internet de la tienda virtual del IIJ-UNAM.
Los capítulos abordan temas diversos que incluyen el impacto de las modificaciones constitucionales y legales en relación con los partidos políticos y el Instituto Federal Electoral (IFE) con los medios de comunicación, las nuevas perspectivas para la interpretación de las normas electorales por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la federación, el futuro de los derechos político-electorales, los nuevos escenarios en materia de fiscalización de los partidos políticos, los retos de la transparencia electoral, y el nuevo perfil del Consejo General del IFE.
La obra colectiva, es una invitación abierta a los estudiosos de la democracia y a los practicantes del derecho electoral, para comprender de mejor manera el nuevo escenario político-electoral mexicano. El texto exige un análisis más detallado para exponer una opinión. El contenido se estima por lo menos interesante.
