Mario Tassías
En todas las sociedades, a distintos niveles, las mujeres y las niñas son víctimas de discriminaciones económicas, abusos físicos, sexuales y psicológicos tanto en la esfera pública como en la privada.
La violencia doméstica, la trata de seres humanos, el acoso sexual, las mutilaciones genitales, los alimentos prohibidos a las mujeres, los matrimonios forzados o precoces, los crímenes de “honor”, los feminicidios y las violaciones como armas de guerra se añaden a esta espantosa lista. Además, a escala mundial, el 70% de las personas que viven en situación de extrema pobreza son mujeres.
Con motivo del Foro Social Mundial 2011 de Dakar, las organizaciones campesinas africanas miembros de La Vía Campesina, lanzaron a nivel continental la campaña del movimiento contra la violencia hacia las mujeres; campaña que se presentó oficialmente a nivel internacional en la 5ª conferencia internacional de 2008 en Maputo.
Las mujeres campesinas se encuentran en una situación de fuerte exclusión y opresión social y económica. Es por ello que La Vía Campesina decidió, en tanto que movimiento campesino, movilizarse contra esta injusticia. “¡No podemos quedarnos callados!” “Al desviar la mirada y guardar silencio no nos hacemos corresponsables de esta violencia. Al movilizarnos en contra, contribuimos a su erradicación y a la construcción de una sociedad que se base en la igualdad y la justicia”, exponen en su declaración.
De acuerdo con la afirmación anterior y desde esta perspectiva la organización se compromete a realizar en los próximos años actividades a nivel nacional y regional para:
•Iniciar o participar en campañas nacionales para obtener una legislación que garantice los derechos de la mujer y rechazar la impunidad de los que cometen actos de violencia contra mujeres y niños.
•Organizar acciones públicas para denunciar la violencia y sus causas, y para prevenir la violencia antes de que tenga lugar.
•Reforzar las alianzas y las colaboraciones con las organizaciones nacionales, regionales e internacionales que luchan contra la violencia ejercida sobre las mujeres y para la defensa y el respeto de los derechos de éstas, sobre todo, con la Marcha Mundial de las Mujeres.
•Luchar por la paridad en las organizaciones, garantizar la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y su visibilidad en los acontecimientos públicos, así como favorecer la creación de espacios para las mujeres.
La violencia respecto a las mujeres, tanto si se produce en el trabajo como en las organizaciones, en el seno mismo del hogar o en la comunidad es también asunto de las organizaciones campesinas.
Para ponerle fin hay que comprender sus causas, romper el silencio y organizarse para combatirla de manera colectiva, hombres y mujeres juntos, tratando de construir una nueva sociedad basada en la igualdad de los derechos de todas y todos.
El derecho a la vida y a crecer con seguridad, en paz y con dignidad, así como el derecho al trabajo y a la educación, forman parte de los derechos humanos fundamentales. Si éstos se ven amenazados o ridiculizados, hay que denunciarlo y romper el silencio.
La Vía Campesina es un movimiento internacional de campesinos, pequeños y medianos productores, sin tierra, mujeres y jóvenes rurales, pueblos indígenas y trabajadores agrícolas, que también tiene asiento en Chiapas. Creada en 1993, LVC, reúne hoy en día, cerca de 150 organizaciones, en 70 países de Asia, África, Europa y las Américas. Cuenta con unos 200 millones de campesinos y campesinas.
