Punto de Vista

Mario Tassías

En medio de un operativo policial excesivo, unas diez mil personas, el día martes 7 de noviembre de 2010, recorrieron las calles principales de Cancún en la Marcha Campesina Indígena y Social convocada por La Vía Campesina, bajo una consigna muchas veces repetida que sintetizó las demandas de los manifestantes: Cochabamba sí; REDD no.
La Vía Campesina prueba su convocatoria al salir a las calles. Había presiones y fuerzas que se oponían a que se movilizara o sugerían que lo hiciera de un modo más ligero, dijo Paul Nicholson, integrante de la coordinación internacional del movimiento campesino.

El contingente se movilizó buena parte del día, en una jornada que inició desde las 8 de la mañana y concluyó hasta las 5 de la tarde, con recorridos a pie y en autobús. Nicholson subraya el tema reiterado en varios idiomas y en formas diversas, incluso artísticas, durante la marcha: “Nuestra demanda es no a la REDD y no a las falsas soluciones, nosotros queremos la aplicación de medidas de cambio sistémico que vayan a la raíz de la crisis climática.” La REDD es el acrónimo de “Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación” que no reduce la emisión de gases invernadero pero sí abre la puerta a la privatización de territorios, una iniciativa encabezada por Estados Unidos.

Durante el día hubo foros, marchas y otras acciones en más de 37 países, atendiendo el llamado para crear Miles de Cancún, con el fin de presionar globalmente sobre las negociaciones de la cumbre del clima. “Los de la COP16 viven en otro planeta, incluso el lugar donde se reúnen lo evidencia: el Moon Palace, son lunáticos que viven fuera de la realidad. Nosotros, en cambio estamos en la Tierra en la lucha por la vida”, ironizó Nicholson.

Alberto Gómez, representante de La Vía Campesina Región Norte de América, coincide: “Es necesario que los gobiernos representados en la COP16 dejen de hablar de negocios y se pongan a hablar del clima; la REDD y los mercados de carbono son sólo negocios y oportunidades para la expansión del dominio de las empresas trasnacionales.
La demanda principal está contenida en los acuerdos de los pueblos de Cochabamba, Bolivia que resume el compromiso para que los países ricos se comprometan a reducir sus emisiones de gases invernadero a la mitad antes de que termine la presente década, y sea instituido el Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental.

Quizás habrá que repetirlo una vez más, pero la agricultura campesina enfría el planeta, y puede garantizar el derecho a la alimentación, mediante políticas que impulsen la soberanía alimentaria.

En la COP16 se ha hablado “… sobre dinero, sobre sierras eléctricas y sobre plantaciones pero se habla muy poco sobre los bosques o sobre el trabajo real de las personas que tienen que confrontar el cambio climático día a día”, dijo Miguel Lovera, consejero principal de Paraguay.

“Si el incremento en la temperatura aceptado es de cuatro grados, como lo estamos viendo en las negociaciones ahora, vamos a ver a cientos de miles de personas que morirán. Cada año, 300 mil personas mueren en desastres naturales causados por el cambio climático. Esto crecerá a ser millones si no logramos, un acuerdo real, en lugar de un Cancún-hagen” dijo el embajador boliviano Pablo Solón.

“… hubo mil Cancúns en todo el mundo y con esto enviamos el mensaje a los gobiernos dentro de las negociaciones, que los pueblos tienen mil soluciones a la crisis climática y que sostienen los derechos de los pueblos y de la madre tierra”, dijo Carlos Marentes de la Vía Campesina.

A la 16ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP16, concurrieron por lo menos 11 mil organizaciones de la sociedad civil, 7 mil con acreditación oficial, entre estas 400 agrupaciones mexicanas, que ocuparon áreas como la Villa de Cambio Climático, Clima Fórum, Vía Campesina y Espacio Mexicano.

Una vez que la COP16 termine, los organizadores se reunirán con sus colegas de la COP17 para compartir su experiencia en la organización de la Conferencia de Las Partes, a fin de que preparen la que se llevará a cabo en 2011 en Durbán, Sudáfrica.

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