Mario Tassías
Una revisión al Código Penal para el Estado de Chiapas, en su Título Primero “Delitos Contra la Vida y la Integridad Corporal”, podría ser un tema en concreto para “… construir una agenda legislativa común, en el contexto de la política estatal de igualdad,…”
La LXIV Legislatura, retomaría un asunto que causa escozor en áreas específicas de la sociedad, pero tiene que ver con derechos civiles y políticos que tiene que ver con el derecho a la vida, a la integridad física, a la libertad, la seguridad y protección judicial consagrados legalmente. El Código Penal considera, que “Comete delito de aborto el que, en cualquier momento de la preñez, cause la muerte del producto de la concepción aunque esta se produzca fuera del seno materno, a consecuencia de la conducta realizada”. Así determina el Artículo 178 del ya citado ordenamiento legal.
En la sesión del martes 25 de noviembre, 2010, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la mujer, la diputada Rita Balboa Cuesta del PRI, dijo que: “Es vital, para la buena salud de nuestro querido Chiapas, construir una agenda legislativa común, de todas las fracciones parlamentarias representadas en la 64 legislatura chiapaneca, en el contexto de la política estatal de igualdad, que avance aún más en reformas al marco jurídico, el cual garantice la igualdad entre mujeres y hombres, así como erradicar la violencia contra la mujer y cancelar disposiciones normativas discriminatorias que aún persisten”.
Entiendo que legislar va más allá de pronunciarse en contra o a favor de determinados ordenamientos legales y las posturas políticas, una ostentación de ofrecer un discurso para encumbrar vanidades, florilegio de palabras, que muchas veces solo son retórica. Los representantes populares tienen en tribuna un espacio para el lucimiento personal, pero también la oportunidad de fijar objetivos, en torno a temas que preocupan a sus representados.
La pretensión de ofrecer un tema para revisión, es congruente con el ofrecimiento para construir puentes entre la sociedad y el poder legislativo. Un mayor acercamiento con los electores. El día Internacional contra la no violencia, las mujeres que subieron a tribuna tuvieron una magnífica oportunidad de poner los puntos sobre las íes.
La diputada Claudia Patricia Orantes Palomares de Acción Nacional, habría dicho que las mujeres no deben callar el maltrato de que son objeto. Se comprometió con su grupo parlamentario, a seguir difundiendo información en las comunidades indígenas y vigilar que los usos y costumbres no atenten contra los derechos humanos.
Las diputadas María del Carmen López Rodas, de la fracción parlamentaria del PRD y Alejandra Cruz Toledo Zebadúa del PVEM, agradecieron al Gobernador del Estado, “porque está aliado por las mujeres” dijo la perredista y “porque está al lado de la mujer chiapaneca”, dijo la del Verde.
Margot de los Santos Lara diputada por el PT, preconizó con un lugar común, “La violencia contra las mujeres, es una expresión de las relaciones desiguales de poder entre géneros”. Silvia Arely Díaz Santiago en representación del PANAL dijo que “… hay que trabajar sociedad y gobierno de manera equitativa (sic) y seguir aportando con iniciativas y reformas a las leyes para sensibilizar y educar a nuestra sociedad”.
La diputada Guadalupe Rovelo Cilias de Convergencia, dijo que los casos de mujeres víctimas de la violencia y maltrato, subsisten mayormente en las zonas indígenas. “… es necesario, que en esas regiones se redoblen esfuerzos entre todas las instituciones gubernamentales y sociedad civil para dar a las mujeres el lugar que les corresponde en el proceso de transformación de sus comunidades”.
La violencia contra la mujer es un tema ingrato. El derecho de la mujer a controlar su cuerpo y su vida reproductiva, es uno de los aspectos del tema, más allá de declaraciones pontificadas. La libertad reproductiva tiene varias implicaciones que convergen en una realidad, las mujeres de alto nivel socio económico tienen a su alcance, el dinero y los médicos privados para hacerse abortos; las mujeres pobres deben enfrentar la decisión de llevar a término un embarazo no deseado o arriesgar sus vidas en un aborto inseguro e ilegal y eso violenta sus derechos elementales.
Después de escuchar a las distinguidas legisladoras, se entiende que apenas se están en los escarceos de la responsabilidad que tienen entre manos. Es probable que más adelante, se aborden otros temas de igual o mayor envergadura. Me queda la sensación de que el día martes 25 de noviembre de 2010, se les fue una oportunidad.
