Punto de Vista

Mario Tassías

De Umberto Eco (5-01-1932, Alesandria, Turín) se pueden decir tantas cosas… me permito manifestar que es Doctor Honoris Causa de más de 25 universidades alrededor del mundo, que posee numerosos premios y condecoraciones, como la Legión de Honor de Francia, que se dedica a la crítica, que es semiólogo y novelista, maestro de estética y semiótica, que en 1981 publicó “En nombre de la rosa”, y en 1988 “El péndulo de Foucault”.

Como la cresta de una ola, la publicación de “Il cimitero di Praga” (El cementerio de Praga, Bompiani, Roma, 528 páginas) que ha vendido más de 100 mil copias en una semana, ha vuelto a llevar sus aguas para revolver el espacio que ocupan la iglesia católica y la comunidad judía italiana porque desde el punto de vista de esas santas instituciones, el libro “coquetea con el antisemitismo”, y ahí el asunto, intentado o no, toma otra dimensión.

Para ubicar el término antisemitismo, habría que saber que los semitas eran descendientes de Sem, primogénito de Noé, constituidos en pueblos y culturas a que hace referencia el Génesis, primer libro de la biblia. Se dice de los árabes, hebreos y otros pueblos que llamaron “Dios Todopoderoso”, (en hebreo “El Saddai”) al nombre de Dios, frecuente en los relatos “sacerdotales” de la historia patriarcal.

En su nuevo libro, Eco escribe: “Material óptimo para un cuento por entregas del estilo del siglo XIX, porque es ilustrado como los folletines de ese tiempo… Excepto el protagonista, los otros personajes de esta novela realmente existen y han hecho lo que han hecho. Y también el protagonista hace cosas que se han hecho de verdad… a menos que hayan tenido varios autores…, el único personaje inventado de esta historia Simone Simonini, capitán turinés, es el más auténtico de todos, y él se asemeja a muchos que todavía están entre nosotros”.

Por supuesto que no es la primera vez que Eco hace referencia al tema de los semitas. Recordar que en la tesis doctoral del autor “El problema estético de Santo Tomás de Aquino” (1956), y “En nombre de la rosa” (1981) hay claras referencias al tema religioso.

“El cementerio de Praga”, es una novela ambientada en la Europa del siglo XIX, es una historia de espías, reyes y conspiradores revolucionarios. La sinopsis que promueve el libro indica: “Contratado por los servicios secretos de media Europa, un cínico falsario urde tramas, conjuras, complots, atentados que, de hecho, marcaron la trayectoria histórica y política del continente. Una novela sobre los pliegues más secretos e inconfesables de la política del XIX que reverbera una luz inquietante sobre el tiempo que vivimos”.

Autor de textos universitarios como “Obra abierta” (1962) y “La estructura ausente” (1968). Ha publicado Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas (1965), La forma y el contenido (1971), El signo (1973), Tratado de Semiótica General (1975), El súper-hombre de masas (1976) y Desde la periferia al imperio (1977), que deben recordar alumnos de filosofía y medios de comunicación.

Llevada al cine por el director francés Jean-Jacques Annaud, “El nombre de la rosa” una historia detectivesca que se desarrolla en un monasterio en el año 1327, es su obra más famosa. Nada más acordarse de que “El péndulo de Foucault” (1988), es una novela que trata de una conspiración secreta de sabios, construida en torno a temas esotéricos y desde una perspectiva ideológica, propicia una revaloración del arte narrativo del siglo XX.

“Arte y belleza en la estética medieval”, “Interpretación y sobreinterpretación”, “La búsqueda de la lengua perfecta”, “De los espejos y otros ensayos”, “Apostillas a El nombre de la rosa”, “Diario íntimo”, “Entre mentira e ironía o Kant y el ornitorrinco”, son una muestra de la prolífica producción del maestro. En 2004 publicó “Historia de la belleza” y “La misteriosa flama de la reina Loana” (2005) y la “Historia de la fealdad” (2007).

“Il cimentero de Praga”, ya es criticada como “sinfonía maligna”, no obstante, sus lectores debemos emprender el viaje por el siglo XIX, que pinta a los judíos como los urdidores ocultos y todopoderosos del destino mundial. De Umberto Eco se pueden decir tantas cosas…

¡Comparte la nota!