Punto de Vista

Mario Tassías

En España, el diario El País cabecea Hawking planta cara a Dios, en México, El Universal titula Hawking reta de nuevo a Dios, y es que el científico británico se pone al frente de una eterna polémica. El universo existe sin la intervención de un ser superior.

En el debate, surgen los que condenan y quienes coinciden con “El gran diseño” (Crítica, Madrid, 2010), título del más reciente libro escrito con la colaboración de Leonard Mlodinow.

Stephen Hawking, profesor de Cambridge y autor de “Breve historia del tiempo” donde ya se pregunta ¿Tuvo el universo un principio, y, si así fue, que sucedió con anterioridad a él? ¿Cuál es la naturaleza del tiempo? ¿Llegará éste alguna vez a un final? Vuelve ahora por sus fueros.

El autor de “El universo en una cáscara de nuez” (Crítica, Madrid, 2002), dice que: “Cada uno de nosotros existe durante un tiempo muy breve, y en dicho intervalo tan sólo explora una parte diminuta del conjunto del universo. Pero los humanos somos una especie marcada por la curiosidad. Nos preguntamos,… ¿Cómo podemos comprender el mundo en que nos hallamos? ¿Cómo se comporta el universo? ¿Cuál es la naturaleza de la realidad? ¿De dónde viene todo lo que nos rodea? ¿Necesitó el universo un Creador?

Es en esta última pregunta donde los creacionistas contradicen al científico británico. No conciben que el mundo surgiera de repente. En realidad Hawking señala que “La mayoría de nosotros no pasa la mayor parte de su tiempo preocupándose por esas cuestiones, pero casi todos nos preocupamos por ellas en algún instante”.

El científico afirma que la filosofía ha muerto. “La filosofía no se ha mantenido al corriente de los desarrollos modernos de la ciencia, en particular de la física. Los científicos se han convertido en los portadores de la antorcha del descubrimiento en nuestra búsqueda de conocimiento. El objetivo de este libro es proporcionar las respuestas sugeridas por los descubrimientos y los progresos teóricos recientes, que nos conducen a una nueva imagen del universo y de nuestro lugar en él, muy diferente de la tradicional, e incluso de la imagen que nos habíamos formado hace tan sólo una o dos décadas. Aun así, los primeros bosquejos de esos nuevos conceptos se remontan a hace casi un siglo”.

En el libro, ya a la venta en Europa, dice que “Hasta la llegada de la física moderna se acostumbraba a pensar que todo el conocimiento sobre el mundo podría ser obtenido mediante observación directa, y que las cosas son lo que parecen, tal como las percibimos a través de los sentidos. Pero los éxitos espectaculares de la física moderna,… que chocan con la experiencia cotidiana, han demostrado que no es así. Por lo tanto, la visión ingenua de la realidad no es compatible con la física moderna”.

Basado en lo que describe como la Teoría M, señala: “… nuestro universo no es el único, sino que muchísimos otros universos fueron creados de la nada. Su creación, sin embargo, no requiere la intervención de ningún Dios o Ser Sobrenatural, sino que dicha multitud de universos surge naturalmente de la ley física: son una predicción científica. Cada universo tiene muchas historias posibles…”

El primer capítulo titulado “El misterio del ser” concluye: Para comprender el universo al nivel más profundo, necesitamos saber no tan sólo cómo se comporta el universo, sino también por qué. ¿Por qué hay algo en lugar de no haber nada? ¿Por qué existimos? ¿Por qué este conjunto particular de leyes y no otro? Ésta es la cuestión última de la vida, el universo y el Todo.

Sin duda una provocación. Hawking se ha ganado el respeto de la comunidad científica y el rechazo de quienes también contradicen la teoría de la evolución. Celebremos la aparición de “El gran diseño”, un desafío para seguir buscando.

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