Punto de Vista

Mario Tassías

Lorenzo nunca sabrá que: “Sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada día” como decía el poeta y dramaturgo alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832). No obstante, Lorenzo luchó sin desmayo hasta alcanzar su excarcelación. Las heridas mostraban los resabios de una batalla intensa. Una victoria pírrica. Desde su confinamiento Lorenzo fue el menos culpable de su condición. Al final abandonó el encierro. La libertad es condición por naturaleza. Los idealistas han dicho que: “Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo” y es que “El hombre nace libre, responsable y sin excusas”, decía el filósofo y escritor francés Jean Paul Sartre (1905-1980). Sobre la libertad, Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) a través del Quijote escribe: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”.

Se entienden los esfuerzos de Lorenzo, porque aún siendo irracional, no se pueden amar las cadenas, así sean del material más codiciado. Aunque la cárcel sea de oro, no deja de ser prisión, canta el pueblo. El italiano Dante Alighieri (1265- 1321) expresaba que hay que buscar la libertad como un don preciado “como sabe quien por ella da la vida”.

Se puede comprender que la libertad es un medio para desarrollar las capacidades. Al final de la jornada, la libertad no es un fin en sí. Lorenzo no tenía que estar preso, su mayor delito fue atreverse a cumplir con su naturaleza. No era responsable de su belleza. Su libertad condicional, no estaba sujeta a su buena conducta u otros beneficios que otorga la lógica o que marcan las leyes. No era el culpable de que la insensatez sea amiga de quienes no entienden de razonamientos.

Poco basta la argumentación. El derecho a la libertad no tiene mayores condicionantes. La libertad es una prerrogativa, un privilegio, una licencia que nos da la vida. Es uno de los derechos fundamentales. Para los creyentes es don otorgado por Dios.
Fuera del espacio de influencia de sus carceleros, Lorenzo, perdió la ruta y fue atrapado. Bajo un signo de pesos, sus colores, su canto, su belleza animal, su encanto, su gracia, su ímpetu fueron atributos para convertirlo en mercancía.

¿Cuántos días estuvo encadenado y encerrado en una jaula? es un dato que preocupa si se contabilizan por días de desesperación, de dolor, de tristeza, todo a la vez. ¿Cómo logró escapar? no es un misterio, las cosas simples se endienten con el sexto sentido. Finalmente escapó y llegó a un lugar donde quien ama la libertad lo tomó en sus manos y lo llevó al médico para conocer su estado de salud. Tenía las extremidades rotas. En su huída se lastimó uno de sus miembros inferiores. Lucía cansado. El especialista dijo que las aves no son de cautiverio. Obvio tienen alas para volar.

Lorenzo perteneció a una importante variedad de especies en peligro de extinción que son vendidas y compradas irracionalmente como mascotas. Quien adquiere un animal silvestre, favorece el tráfico de especies y colabora en su extinción. Evaluaciones de organismos que trabajan para el medio ambiente, estiman que una gran cantidad de aves, principalmente loros aparecen en la lista roja de animales amenazados.

Lorenzo nunca dejó de volar. Ojalá pudiéramos comprender que la libertad es un producto natural, pero también es: voluntad, albedrío, autodeterminación. Independencia, autonomía, liberación, emancipación. Franqueza, espontaneidad, familiaridad, sinceridad, confianza, sencillez, facilidad, soltura, desembarazo, atrevimiento, osadía. Licencia, dispensa, exención, permiso, un privilegio.

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