Prosa poética

Retornado

Mario Luis Altuzar Suárez

-A la refundación de #Comitán el 29 de julio de 1556

Descargó el pesado fardo de recuerdos
Sentado en alguna esquina de la vida
descalzó los desgastados y raídos zapatos
Escarbó con los ojos esos resquicios
del entorno dragonesco nocturnal

Aspiró el aire fresco como en aquel día
Cuando en alguna de las Siete Esquinas
Olió el barro santiguado por los Nueve
Identificándose con ese Polvo de Estrellas
al enterrar el ombligo bajo la Pila de los Caballos

Le dijo el viento: “Heredero de la Palabra
Más no de cualquier Palabra
¡Heredero de la Palabra Verdadera!”
Es intangible la misión de llevarla al mundo
en todas sus formas y expresiones

¿Qué si cumplió bien o mal, su cometido?
¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! Lo sabe únicamente el Altísimo
Al que le pidió, simple y llanamente
“Llévame a donde dejé mi corazón”
Y como la serpe, morder su cola y cerrar el círculo

Hoy, aquí y ahora, sentado en alguna esquina de la vida
Emerge la querencia luminosa por el Origen
Satisfecho de haber preservado su raíz
Con el suspiro de conectarse con el ombligo enterrado
¡Esa conexión intrauterina protectora y aleccionadora!

¿Triunfo? ¿Fama? ¡Qué importa, peccata minuta!
Lo valioso el amor del origen, el paso por el mundo
letra a letra, palabra a palabra, frase a frase, oración a oración
Para reencontrarse consigo mismo y llorar
¡Llorar agradecido por el regalo de estar vivo!

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